HACIENDA LOS MOCANES, LAS CAPOTAS Y LOMO FREGENAL

Las medianías de Gran Canaria hacia el centro norte, se revelan en invierno, como un espacio agradable y estacional, destacando su climatología según fechas en un escaparate multicolor de agradable sintonía, obviamente invierno y primavera son las estaciones de la explosión natural y allá donde movamos nuestra brújula encontraremos el agradable regalo de la tierra.

En el paseo motorizado de esta cita vamos a descubrir un pasillo entre vertientes de espectaculares vistas, Telde a Valsequillo por los arenales desde los Cernícalos, como saben nuestros compañeros motorizados, el barranco los Cernícalos es un espacio natural protegido de gran belleza natural y bien merece una visita dejando la moto en Los Arenales con amplio aparcamiento para acceder a su corazón verde y romántico. Una visita de 2 horas te llevará a otra dimensión del espacio-tiempo.

Nosotros podemos subir de Telde a Valsequillo o viceversa, en este caso lo haremos por el Lomo Magullo, para internarnos por el Barranco el Tundidor y el de Peniche y pasar el barrio de Arenales base operativa de los accesos al barranco Los Cernícalos y a las Cuevas de Cubas. El nuevo acceso hacia Valsequillo remonta al Lomo Fregenal, pasando justo al lado del volcán Arenales al cambiar la divisoria se nos abre la gran panorámica del barranco de San Miguel de Valsequillo, que se abre en los Llanetes y muestra su magnífico valle sorteado de barrios en las riberas: Los Llanetes, Las Julianas, La Hoya de Zurita, Las Hoyas de la Coja, El Cardón, la orilla de las Vegas.

Avanzamos a media ladera por Las Capotas, divisando las grandes plantaciones de fresas de Las Hoyas, ganamos altura por Cuevas Blancas y nos metemos en el corazón de Las Vegas, cruzando la Hacienda de los Mocanes y su impresionante vergel natural para llegar a las Vegas de Valsequillo, Lugar con excelente oferta gastronómica para una parada mayor.

La carretera es buena, estrecha de asfalto, muy usada en los tramos de Rallyes, por la baja circulación, son unos 8 kilómetros donde hay dos factores a valorar positivamente y que pueden descubrir, si les gusta la aventura. El poblado abandonado de las Hoyas de la Coja o la explosión multicolor en enero, febrero con los almendreros, en abril, mayo con las retamas blancas indias. Convirtiendo el paseo por la carretera en un probador de aromas y perfumes de la naturaleza, sin descartar los grandes campos de labranza a ambos lados de la carretera.

Conoce, descubre y cuida tu tierra.

FELI SANTANA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.