SOMADILLA, LA GAVIA  Y  LA PEPINA

Intentar describir un paisaje que forma parte de mi infancia, de mi espacio de vida, de evolución del ayer al hoy, es más una sintonía del aprendizaje que me enseñó a situarnos en el mapa de la isla y a la idiosincrasia de las costumbres de los pueblos, a descubrir las gentes, los lugares, las toponimias, mi barrio de la Gavia, además en un lugar privilegiado de medianías nos mostró otra mirada en el paisaje y en su gente, en el valor del barrio, la esencia del valor de donde vinimos y hacia dónde vamos. 

Parece que la cita de hoy por la cercanía, puede despistar a los amigos en el descubrimiento, pero vayamos a reconocer en el espacio, estos nuevos rincones de Gran Canaria, tan nuestros y susceptibles de encanto, por las motos y el paisaje.  

Comenzamos la ruta en el Valle de San Roque, en ese lugar que algún otro “rincón” hemos hablado. La plaza de San Roque, es el último barrio de Valsequillo hacia la costa y su linde municipal la comparte con la ciudad de Telde. 

Nosotros vamos a partir hacia esa ciudad por la GC- 810 para tomar el primer desvío, pasando el puente del Valle de San Roque, entramos en el desvío de la izquierda GC-803. Toda esta zona en la que comenzamos una subida lenta con llanos nos interna en la toponimia del Valle de Casares, ladera de solana, salpicada de casas cuevas y bancales de hortaliza, la carretera nos mete en la garganta de las montaña, con el barranco de la Abejera Alta, que baja, a la izquierda y arriba descubrimos el Lomo Camello y las Montañas del Troncón, se abre de nuevo el paisaje en la Somadilla, -antes Asomadilla- y descubrimos el Hoyo, esta toponimia la comentaban la gente de la Gavia.

Arriba en la montaña, pues la diferencia en la altura, cuando llegamos a la parte alta dibuja un Hoyo lleno de cuevas, casas antiguas y estanques de riego, este lugar era un vergel en los años 60/70.  Nacientes de agua potable y pozos,  mantenían activa la zona de trabajo. 

En la subida encontramos un cruce sin salida que nos lleva al interior del Barranco los Pulidos donde podemos descubrirlo y volver para subir a la parte alta de la Gavia, La Montañeta, El Vinco, Las Viguillas, el Barranquillo de la Gavia, Montaña del Palmital. 

En este lugar encontramos la vistosidad de la Gavia, con la similitud de aquellas Gavias, puntos de vigías de los barcos, aunque en las tradiciones canarias encontramos gavias en cercados, terrazas de cultivo y hasta nacientes de agua, estilo solapones, o Pilancones. 

El barranco de la Pepina que nace hacia el norte por donde se ensancha la carretera y continúa la GC-803 es donde vamos a continuar, para bajar por la misma hacia el Majadal, el Corral, La Orilla, Cuatro Caminos,  todos los llanos del Palmital alto y bajo, para llegar al cruce de La Higuera Mayor, donde conectamos con la GC- 80 entre parrales y lagares antiguos, y a la sombra del gran cráter de Bandama justo enfrente, donde podemos disfrutar de la enorme garganta imponente que duerme aquel viejo dragón grancanario. 

La carretera nos puede llevar a las Goteras o Atalaya de Santa Brígida, o bajar a Telde, por la casa de los lagartos y el espigón de la Higuera Canaria, pasajes muy vistosos y antiguos de esta vieja carretera que sigue actualizada y que educó nuestra visión del mundo que nos rodeaba en motos de pequeñas cilindradas. 

Conoce, cuida y protege tu isla.

FELI SANTANA

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