PAPÁ BUDISTA
La primera comunión

Cierta ocasión bajé al parque de San Juan en Telde con mi hijo, no sé qué edad tendría, pero próxima a la primera comunión, tal vez un año antes, pero ya sus amiguitos hablaban del tema y se oteaba en el horizonte la asistencia de los padres a las catequesis.
Para mí eso supondría un esfuerzo, no por tener que asistir, que también, sino porque mi manera de creer vamos a decir que no es muy afín a esa doctrina, aunque respeto profundamente las creencias de cada cual, pero no voy a entrar en detalles para no levantar un debate que no va a llegar a ninguna parte. Lo que si tenía claro es que si asistía, debería mantener la boca cerrada para hacer lo más llevadero posible a mi hijo ese tránsito por el catolicismo.
Sabiendo que el muchacho era bastante padrero, se me ocurrió decirle sutilmente que yo era budista, con la esperanza de que me imitara y nos ahorrara a los dos el paso por aquella estación.
La conversación se produjo en el camino de vuelta del parque al coche:
- Víctor, ¿tú sabes que papá es budista no?
- ¿Y eso que significa papá?
- Significa que creo en otra forma de entender el mundo.
- ¿Y entonces, tú no hiciste la comunión?
- Sí la hice, pero es que yo no tenía mucho conocimiento.
- ¿Y qué significa que no tenías mucho conocimiento?
- Pues que la hice porque la hacían mis amigos, pero no porque yo creyera en lo que hacía, a esa edad no se tienen las cosas muy claras.
- Pues papá, voy a hacer como tú.
Yo me froté las manos, y suspiré aliviado, pero cuando le estaba poniendo el cinto en el coche, para reanudar la marcha me dice:
-Voy a hacer como tú papá, primero hago la comunión y después me hago budista.
Tras una sonora carcajada me di cuenta de lo cierto del dicho de que a quien no quiere arroz se le dan dos tazas.
Regresé a casa con una sonrisa en la boca y con un recuerdo que aún me hace sonreír.
Por suerte para mí, la semana siguiente había cambiado de opinión, ya que tras hablarlo con su amiguito del alma en el colegio, ambos decidieron que no la harían.
En fin, cosas que pasan.
HERMANN HELLBUSCH
