PREGÓN DE LA FIESTA DE SAN MIGUEL 2014

PREGÓN A CARGO  DE SALVADOR SANTANA

salvador4A través de este medio publicamos íntegro el pregón pronunciado por D. Salvador Santana, exprofesor y director del colegio de Valsequillo hoy ya jubilado, con motivo de las Fiestas de San Miguel 2014.

Sr. Alcalde, señoras y señores concejales de la Corporación Municipal, miembros de la Comisión de Fiestas, Cronista Oficial de Valsequillo, familiares, compañeros, visitantes, valsequilleras y valsequilleros, buenas noches y bienvenidos todos a este acto tan emblemático de las fiestas de San Miguel 2014.

No todos los días le brindan a uno la oportunidad de ser Pregonero en el pueblo en el que tiempo atrás viví, catorce maravillosos años, ejerciendo mi profesión de maestro. ¡Gracias! por este honor, por este regalo inesperado. Gracias por el cariño que siempre nos han demostrado a mí y a mi familia. A este agradecimiento se suma también la ilusión y la alegría que me ha generado esta invitación. Venir esta noche a Valsequillo es como volver a mi casa. Después de algún tiempo, es emocionante reencontrarme hoy con todos los vecinos que trabajan a diario para mejorar y engrandecer este municipio. A ellos dedico estas palabras, así como a los niños y a los hijos del pueblo que hoy están lejos forjando su futuro. También va dedicado a los que compartieron vida, amistad, alegrías y tristezas… y que, desgraciadamente, ya no están con nosotros.

Es costumbre, al pregonar unas fiestas, hacer referencia a la Geografía y a la Historia del municipio. No haré yo, esta noche, un estudio detallado, ya existen rigurosos trabajos al respecto. Sin embargo, unas breves pinceladas refrescarán la mente de los residentes y despertarán el interés de nuestros visitantes.

FIESTA SAN MIGUEL 2014 18Valsequillo se localiza en la vertiente este de Gran Canaria, en la zona de medianías. Linda con los municipios de Santa Brígida y San Mateo, al norte, San Bartolomé de Tirajana, al Sur  y Telde, al este. Tiene una superficie de 39 Kilómetros cuadrados aproximadamente y presenta una morfología que le confieren un paisaje peculiar, en el cual destaca, principalmente, la Caldera de Tenteniguada, por un lado, y el tramo medio de la cuenca de Telde, por otro.

La  historia y la magia de Valsequillo se inician ya en el mundo prehispánico. En la montaña de El Helechal, los antiguos canarios practicaban ritos y ofrendas a sus dioses, mientras que en las cuevas de Tecén y Los Llanetes, ambas en el Barranco de San Miguel, establecerían sus primeras moradas. Curiosamente, por este mismo lugar, se adentrarán con posterioridad los conquistadores castellanos y, en la zona del Colmenar, se librará una cruenta batalla entre ambos grupos.

Terminada la conquista de la Islas Canarias, la acción evangelizadora sobre los lugares sometidos fue primordial y con ello, la consecución de edificios religiosos que sirvieran a tal fin.

En Valsequillo, no será hasta 1670 cuando se levante la primera ermita para dar cobijo a las […] más de 500 personas que se quedan sin misa la mayor parte del año […]. La inauguración hecha por el canónigo don Mateo Tello y Casares, gran benefactor de dicha ermita, gobernando en la silla de San Pedro en Roma Clemente X y siendo rey de España Carlos II. El día a día en el pueblo se forjará, poco a poco y, al amparo del municipio de Telde, del que se desliga definitivamente en 1802. Pasarán más de 100 años, hasta que comiencen las obras de la actual Iglesia de San Miguel que hoy nos abraza, justo en el mismo solar de la antigua ermita y su cementerio.

La fiesta que anunciamos hoy toma su nombre del patrón del municipio, San Miguel Arcángel, del cual custodia la iglesia una imagen, que data de 1804, y que siempre ha despertado tanto admiración como temor. Su autor, el imaginero y arquitecto guiense, José Luján Pérez, presenta al arcángel con alas y coraza de príncipe guerrero, mientras empuña una espada de fuego y protege su cabeza con un casco. A sus pies, Lucifer, con cabeza de perro y cola de serpiente, es  sujetado por el arcángel victorioso. El triunfo del bien sobre el mal, devoción y leyenda entrelazada en torno al mundo del misterio y la muerte en la víspera del 29 de septiembre, como bien recoge el dicho popular:

«La noche de San Miguel, a tu ventana toqué, no te abro, está suelto, el perro de San Miguel».

Esta noche, no es posible resumir en unas pocas cuartillas todas las vivencias disfrutadas junto a mi familia en Valsequillo, pero si les diré que el primer recuerdo que tengo de este pueblo está íntimamente vinculado a la Fiesta de San Miguel y a mi profesión. El 1 de septiembre de 1970, un joven maestro de 23 años llega a este municipio para tomar posesión de su nuevo destino, el primer destino definitivo de su carrera profesional. Mientras me dirijo al ayuntamiento observo como el pueblo vibra de emoción preparando su fiesta grande. Las fachadas de las casas ofrecen su imagen más impoluta, recién albeadas, y las banderillas que serpentean en el cielo, salpican con vivos colores las calles del lugar, como la principal, la calle León y Castillo, que en esos momentos es aún de tierra y están asfaltando.FIESTA SAN MIGUEL 2014 3

En la entrada del edificio consistorial esperan también otros profesores, que luego serán mis primeros compañeros, Mercedes Canino, María Vega y José Luis González. Los cuatro fuimos afectuosamente atendidos por el Sr. Secretario,  D. Joaquín Sánchez y por el Sr. Alcalde D. Antonio Ortega Trujillo, los cuales tras finalizar los formalismos de la ocasión nos desearon a todos una feliz estancia en el municipio y una venturosa actividad como docentes. «La fiesta y el compromiso fundidos en un mismo  recuerdo».

Durante los años que residí en Valsequillo, y que hoy justifican aquí mi presencia, intenté desarrollar con humildad y respeto mi labor como docente. Desde mis inicios en la Escuela de la  «Casa de la Parra», hasta los años posteriores, como director del colegio Laureado Alemán Ramírez, mi única meta fue trabajar por y para la docencia. Conseguir que la formación llegara a todos los hogares y que fuera también igual para todos. Que cada alumna y cada alumno de Valsequillo pudiera obtener una Educación General Básica para su posterior desarrollo en la sociedad. Esta tarea no fue siempre fácil y debo decir que su consecución fue posible gracias a la ayuda y al apoyo de los fabulosos compañeros con los que tuve la suerte de trabajar en esos años, sin olvidarme, también, de mi esposa Milagrosa Rodríguez Molina, compañera de excepción y apoyo constante en mi vida. A todos, quisiera expresar hoy, desde aquí, mi agradecimiento.

El desarrollo que experimenta Valsequillo en la década de los años setenta, del siglo pasado, se traduce, desde el punto de vista educativo, en un aumento de las matrículas escolares. Las instalaciones educativas de entonces eran insuficientes para dar cabida a tal volumen de alumnos. Esta situación determinó el aumento de la ratio por aula y la ubicación improvisada de escolares en garajes y locales alquilados, muchas veces sin las necesidades básicas cubiertas. En 1972, D. Francisco Hernández Monzón, Inspector-Jefe de Educación, decide que sea yo el nuevo director del colegio de Valsequillo. Esta responsabilidad, que por un lado, redujo mi labor docente en el aula, me da ahora la oportunidad de trabajar en una única dirección: mejorar y paliar las carencias educativas observadas en las escuelas del pueblo y sus barrios. Es ahora cuando, en la Inspección Educativa, solicito de forma urgente y reiterada obras de reforma, ampliación y mejora para las instalaciones de Mirabala. En los años sucesivos, estas obras R.A.M, se traducirían en nuevas aulas para el colegio, un comedor escolar convertible en salón de actos, la biblioteca, las instalaciones deportivas, espacios para secretaría y  dirección, el transporte escolar así como el embellecimiento de todo el complejo escolar con plantas y árboles, regalos del Cabildo Insular, como los pinos canarios que aún hoy acarician el cielo de Mirabala.

Paralelamente a esta labor de mejora, se trabajó con firmeza para fomentar y estimular la educación entre los escolares. Utilizamos la cultura y el deporte como estrategia para minimizar el abandono y el fracaso del alumnado menos motivado. Los entrenamientos deportivos en el Laureado Alemán Ramírez otorgaron el triunfo a nuestros equipos, tanto a nivel comarcal como insular. En los años 1978 y 1979, la docencia y el deporte traspasaron conjuntamente los límites canarios cuando, desde Ciudad Real y Sevilla, llegaron nuestras alumnas con sus medallas y galardones.

FIESTA SAN MIGUEL 2014 5

Más tarde, y con el apoyo de la Inspectora de Educación, Dña. Amparo Millán Delso, decidí no aceptar nuevas obras de reforma  puesto que paliaban la situación provisionalmente, pero no solucionaban el problema de raíz. Propuse entonces para Valsequillo un nuevo colegio y comencé una lucha dialéctica para su aprobación, sueño que finalmente se hace realidad, pero del que no pude disfrutar, pues, motivos familiares, precipitarían mi marcha en 1982.

Al margen de mi actividad laboral, residir en este pueblo durante todos estos años, me permitió confraternizar con muchos de sus vecinos. En este sentido, he de decir que el trato recibido desde un primer momento, para conmigo y mi familia, fue determinante para nuestra integración en el municipio, sintiendo todos, que ésta era nuestra casa. Como cualquier familia del lugar, participábamos del día a día y frecuentábamos servicios y establecimientos comerciales tan recordados como las tiendas de ultramarinos de Lolita Henríquez, Teresita, Antoñito Monzón, Josefita, Carmelita Peñate, la Churrería San Miguel las tiendas de ropa  y del hogar de Abel Irak y Manolito Hernández, las golosinas de Amparito Henríquez, las atenciones médicas de D. Francisco Rodríguez, Dña. Dolores Noble y Dña. Teresa Muñoz o el disfrute del sermón dominical de nuestro párroco D. Andrés Rodríguez.

Pudimos también, en repetidas ocasiones, disfrutar de las Fiestas de San Miguel, de la que guardo vivos recuerdos, como las verbenas familiares, donde los jóvenes iniciaban los primeros moceos, las romerías y las exposiciones de ganado, los torneos de fútbol en Mirabala, la obras de teatro y las charlas culturales en el cine o las actuaciones de grupos folklóricos, como la de los Cebolleros de Gáldar. Ya, desde un punto de vista más solemne, la función religiosa, o la procesión magna de San Miguel por las calles del pueblo. La parte más festiva y colorida, los fuegos artificiales de la víspera, a cargo de Ramón Martel Dávila, los cochitos de choque, las turroneras de Moya, los ventorrillos de chucherías para los pequeños o los bares de Eusebito Monzón, el «Bar Ruano», el «Bar Pipo» y «Bar Los Almendros», repletos de clientes con sus aperitivos.

Hoy me despido de todos ustedes con una idea, una propuesta, un deseo justificado, desde mi postura de docente. Sepamos transmitir a nuestros hijos el amor por nuestras fiestas, por nuestra cultura, por nuestro folclore. Que el paso de los años,  el progreso y la llegada de las nuevas tecnologías, no nos aparten del camino de la tradición, sino que nos ayuden a conservar la frescura del sendero que marcaron nuestros abuelos. Disfrutemos de nuestras fiestas con concordia, con alegría y con respeto, pero no perdamos nunca la esencia de hospitalidad y humildad que nos caracteriza. Que estos días sean motivo de júbilo y algarabía y que estas palabras hagan escuela en nuestros hijos y nietos.

Muchas gracias a todos

¡Viva San Miguel¡ ¡Viva Valsequillo¡

{jcomments on}

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.