EL MAESTRO Y SU LEYENDA LATENTE

LA VISITA DEL MAESTRO AL 12+1 VIEJAS GLORIAS

El 25 de enero se cumplió una cita para recordar a nuestro maestro Ángel Nieto (1947-2017), que hubiera cumplido 74 años este 2021, pero hace cerca de cuatro años de su despedida y el tiempo del recuerdo sigue alimentando su leyenda, como el héroe que sacó el motociclismo español del olvido, colocándolo en la cresta de la ola mundial. 

Hace algunos años había escrito unas memorias de su visita al Viejas Glorias, quiero recuperarlas, para compartir con los aficionados y adictos a las vivencias del maestro Zamorano las vicisitudes de su presencia en nuestro evento. Cierto es que si a alguien se le podía dedicar el «Viejas Glorias Canarias» en una edición señalada, ese era Ángel Nieto, por lo que significaba para el motociclismo español, principal baluarte y mejor embajador mundial de los éxitos del mismo.

Por supuesto la numerología, lo reclamaba y al final del relato, les contaré el otro gran secreto de los números casuales. Ser famoso tiene un inconveniente, llegar hasta él de forma directa solo con un proyecto y nada de capital, siempre es complicado. Imaginen la de gestiones telefónicas, emails, SMS, recados en el contestador etc. Todo lo habido y por haber, después de probar toda suerte de contactos.

Empecé por el de sus amigos, más directos y cercanos. Al final probé hablando con un italiano amigo suyo, un tal Jean Piero Sacchi. A él le hablé de que le convenciera para que viniera con él de la mano, para el homenaje. Estaba hablando personalmente con Jean Piero Sacchi. Y no me había dado cuenta de qué barbaridad era todo el asunto Nieto.

El silencio por respuesta y la contrarreloj en marcha. Cartelera con su imagen, todos hablamos de que vendría, pues parece que se había enterado, aunque nunca lo manifestó. ¿Cuántas cosas mueve la ilusión? ¿Cuántas montañas de piedra? Yo había preparado todo por si decidía venir a última hora no me cogiera de sorpresa. Y seguía, erre que erre, obsesionado con que tenía que conseguirlo.

Recuerdo que en aquella cita especial ya tenía otras confirmaciones de renombre; Mick Andrews, campeón de Europa de Trial de los 70, Diego Bosis (DEP), subcampeón del mundo de Trial, José A. Mendívil, cinco campeonatos de España de MotoCross y Manuel Esteban, el primer campeón de España de Velocidad con Lube. Una parrilla de lujo, como se suele decir. Tan solo a falta del sepulcro de Nieto. Y digo sepulcro porque seguía ausente, cómo una lápida sellada.

César Rojo

Preocupados por las premuras de tiempo decidimos jugarnos la última carta y a través de Pedro Peñate (Valsebike), nos Traemos a César Rojo. El peso pesado de los años Racing de Derbi y director general de KTM España. Nadie mejor que él conocía a Ángel, y además era su padrino de primeras nupcias.

Era el viernes del Viejas Glorias. Yo lo había dado todo por perdido, estaba preparando un comunicado para justificar su ausencia con el pesar de su ausencia. Mientras, el parque de San Fernando fue cogiendo el color Viejas Glorias. Un mimado evento que le quería hacer honor al piloto Zamorano.

Bajo la cúpula central del parque se exhibían dos joyas que le brindaron triunfos al maestro. La Ducati 900 NCR, una de esas motos con pedigrí, fabricadas artesanalmente. Steve Wynne, mecánico de “Mike the Bike”, decía que estas motos tenían muchas piezas diferentes en la misma serie al haberse hecho a mano la mayoría de ellas. «Una moto para ser amada, testigo de los sueños y relatos, cuando la veo me transporta a las memorias de “Mallory Park” o “Assen”, oyendo ese sonido atronador de su corazón desmodrónico en las manos del gran Hailwood», decía.

Suerte de contar con alguna en Gran Canaria, como la que pilotó Ángel Nieto en la carrera de resistencia de El Sebadal. Cita que ganó junto a Benjamin Grau y con Alguersuari como jefe de equipo. En segunda posición la segunda Ducati pilotada por J. Herreras y Casas, una carrera para recordar.

En el otro lado del stand de San Fernando se exhibía «La Bala Roja», chasis 011 «Carrera Clientes». Una 50cc muy especial, actualmente en colección en Canarias. La decoración, la cerraba un viejo cronómetro, una bandera a cuadros y varios trofeos antiguos sencillo clásico y directo en el tiempo, era el centro de las miradas, estaba meticulosamente medido los espacios y la exposición. Fotos de las carreras de aquellos años complementaban su paso competitivo por la isla.

Paseando con César Rojo por el parque, le cuento mis penas con el fracaso de la gestión con Ángel Nieto. Él sorprendido, cae en el detalle que todo aquello estaba montado para él y, sin dudarlo, pide disculpas y le veo llamando y contando historias de la situación. Estaba hablando con Ángel y contando bondades del Viejas Glorias Canarias y el significado que tenía para nosotros. Después de breves instantes de charla me mira serio y sonríe. Con la chispa de la confirmación. «Ángel Nieto. Viene mañana al Viejas Glorias». ¡Santo cielo! ¡Lo ha conseguido!

Salté de alegría, le di un abrazo. Todas las penas y calamidades de las semanas anteriores, todas las decepciones saltaron por los aires. Un chute de adrenalina festiva me invadió. «Cómo no va a venir, con la fiesta que le tienen montada», alegaba César. ¡Faltaría más!

Ángel Nieto en el Viejas Glorias

En ese momento no era consciente de que comenzaba otro problemón. Pensé. Joder. ¿Alojamiento? ¿Dónde come? ¿Con quién? ¿Quién lo recoge? ¿Cómo coordinamos la programación de su presencia? Demasiadas gestiones para tan poco tiempo. Pero cosas peores hemos hecho, pensé y empecé a ordenar los capítulos por prioridades. Íbamos hacer historia y teníamos que echar toda la carne en el asador del gran banquete Viejas Glorias Leyendas.

Me puse como loco a dar órdenes, a los que me podían ayudar. Ahora lo pienso y fueron misericordiosos conmigo, un tipo desesperado que se había dejado la piel para conseguir el objetivo. Y que ahora tenía la razón y la solución de su esquizofrenia. «Pepe, necesito que traigas tu mejor coche cabriolet clásico. Y que seas el chófer oficial de este chico» ¡A mandar!

«Sergio, Nacho; les nombro guardaespaldas oficiales Viejas Glorias, desde que ponga un pie en tierra hasta que se largue de nuevo. Escóltenles a todas partes». «Alberto, necesito una suite en un buen hotel, gratis» ¿A esta hora? «Búscate la vida. Tú puedes y le corté». «Jonás, necesito que me organices 30 motos mínimo para ir a buscarlo y escoltarlo desde el aeropuerto, a tal hora». ¡Oído cocina!

Urgente la imprenta que imprima la última hora de la programación en dípticos. «Alberto, búscame un restaurante que nos regale una cena para 15 personas». Inma está llamando a los colaboradores que se han mojado, para que nos acompañen en la mesa. «Oscar, dos Azafatas de alterne, para la compañía del pollo». ¡De dónde voy a sacar yo eso ahora! «Toma este teléfono, llama a esta persona, tiene deuda y compromiso con el evento. Que pague con carne». «Necesitamos una pantalla gigante para proyección. Wily, ocúpate» Marchando, ya llamo a José “Banana” y a la gente del manillar, descuida.

A medianoche del viernes del 12+1 Viejes Glorias, recién inaugurado, ya teníamos todo medio encaminado, solo faltaba que el resto de los planetas completaran la alineación y que este chaval no perdiera el avión. «Estamos llegando», me comenta Pedro, que al final fue a buscarlo con César. «Renunció al descapotable».

¡Vale! Sin que nadie se enterara. Salimos a recibirlo a la calle. Delante del parque. Me acerqué. Le miré. Me miró. Yo pensé, «Eres una calamidad. No veas las putadas y decepciones que he tenido que pasar para que vengas».

Él dijo. «Con que tú eres Feli. El que me quemó el fax. Me saturó el email. Y bloqueó el teléfono. Espero tengas una buena coartada para justificarte».

Feli y Ángel Nieto

Paseamos por el Viejas Glorias, observando la exposición, en pocos segundos se vio rodeado por una masa de aficionados que le asediaban, locos por tocarle, por saludarle, por cruzar su mirada. ¿Ángel? ¡Bienvenido. Una foto, por favor! ¡Gracias por venir, maestro! Decían otros. 

No sé cuánto tiempo estuvo con nosotros en el evento. Calculo una hora y media, dos como mucho. Pero pasaron tantas cosas en ese espacio de tiempo, que perdí la noción, recuerdo que nos dijo que trajo un regalo en primicia mundial. Le acababan de dar el boceto de la película de su vida. Que así se titulaba. Y tuvo el gran detalle de explicarla en primicia ante el público del Viejas Glorias, mientras veíamos aquellas imágenes inéditas del chico zamorano que cabalgó las balas rojas, hasta el éxito.

Quedó prendado de su stand. De volver a sentirse entre sus dos amores de juventud, de su pequeño santuario en el que las Viejas Glorias le rememoraron sus andanzas por estas tierras. Aquella famosa carrera del Sebadal con una Ducati.

Flashes y aplausos para la posteridad junto a la única “RAN” que existe en las islas y que firmaba para rubricar su presencia y honor. Sintió el cariño de los canarios. Palpó el espíritu de las Viejas Glorias. Compartió con Mick Andrews, con Mendívil, con César el paseo por los Stand y feria. Una auténtica revolución andante. Luego se retiró con una selección de colaboradores a cenar y de allí, a vivir una noche larga de las del Sur. ¡A las cinco de la mañana aún estaba cerrando garitos por la zona, desapercibido y valiente!

El domingo, día grande de la fiesta, me vuelve a llamar Pedro, cerca del mediodía. Le había recogido en el hotel y quería acercarse al evento de nuevo. Le aconsejé que no bajara, pues se había desbordado de fans para asediarle. Se quedó con la magua, mirando desde la calle con ojos de niño a través del cristal del coche, un parque de atracciones.

Agradecido por el esfuerzo de dedicarle un Viejas Glorias, estuvo una semana después comentando en entrevistas su visita afortunada al evento, cuestión que nos honra. Aún le quedó tiempo para visitar algunos amigos en Las Palmas y de quedarse un día más, sobre todo porque descubrió, casi sin darse cuenta, que le habíamos doblado la superstición con carambola: 12+1 Viejas Glorias en el fin de semana y 12+1 de día de mes… «No querías caldo, pues toma dos tazas».

Cercano, grande, sensible, leyenda, héroe receptivo, maestro, genio y figura. 

Gracias por regalarnos tamaña visita. Tu memoria quedará grabada por los siglos.

FELI SANTANA

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