LA NORMA CULTA DEL HABLA CANARIA

Articulista, La Provincia

La norma culta del habla canaria debería emplearse sin excepción en todas las comunicaciones de todas las instituciones de la Comunidad Autónoma de Canarias: en los edictos del Gobierno de Canarias, en los mensajes de los cabildos insulares y en los bandos de los ayuntamientos.

Esto no se hace, y mucho menos de manera sistemática y unísona, y el descuido de la imagen fonética de las instituciones canarias es de tal calibre que alcanza incluso a los organismos que representan la vanguardia del saber, las universidades canarias, la ULL y la ULPGC.

Hay una cosa que se llama Academia Canaria de la Lengua y otra cosa que se llama asesorarse lingüísticamente y ambas cosas deberían servir para algo

Los museos de Canarias, los centros de arte contemporáneo, los teatros, deberían hacerse revisar la locución de sus videos promocionales y hacerlo con tanta exquisitez como amor propio. Hay una cosa que se llama Academia Canaria de la Lengua y otra cosa que se llama asesorarse lingüísticamente y ambas cosas deberían servir para algo.

El embozado forzoso escucha con agrado las locuciones que ha elegido el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para la información que da sobre asuntos diversos a través de la megafonía de la Playa de las Canteras, desde las nuevas reglas de convivencia por el coronavirus hasta la presencia de aguavivas y advertencias sobre las mareas. Los locutores elegidos por el ayuntamiento, con su seseo, aspiración de haches, asimilación de ese ante oclusiva y demás, representan muy bien algunas de las variantes de la norma culta del habla canaria, y su correcta dicción convive dignamente con el inglés británico que traduce los mensajes. También el embozado forzoso considera un acierto las diversas locuciones de la norma culta del habla canaria de los presentadores de los informativos de Televisión Canaria.

No obstante los atinos, el panorama de las instituciones canarias ofrece muchos ejemplos desalentadores. Hace unos días el embozado forzoso vio en Facebook un videoclip de presentación del tren que se piensa implantar en Gran Canaria realizado por el área de transporte del Cabildo Insular. El embozado forzoso no está ni a favor ni en contra del tren, no se ha formado opinión al respecto, pero sí tiene claro que la dicción castellana que desde ese departamento se ha elegido para presentar el proyecto ha sido un grave error. ¿Dónde está la marca de la casa, eso que llaman “branding”? Si se pone en valor un proyecto insular ¿por qué no hacerlo con la representación culta del habla de la isla en lugar de hacerlo con la de Castilla-La Mancha? No tiene sentido ninguno esa elección. Es como si García Márquez al recibir el Nobel hubiese cambiado como camaleón desquiciado su variante colombiana del español por una variante zamorana o toledana. ¡De locos!

A muchos camareros de Canarias habrá que decirles que se equivocan cuando usan el vosotros y preguntan “¿qué deseáis de postre?”, que no tienen por qué mostrase confianzudos con unos comensales a los que no conocen y a los que deberían tratar de “ustedes”. Con el “ustedes” por delante los camareros jamás meterán la pata, pero con ese “vosotros” corren peligro y caen en el abismo tenebroso de la mala educación. Y a muchos padres canarios convendría hacerles ver que si no cambian el vosotros por el ustedes cuando leen cuentos de leyendas canarias editados en Madrid acabarán robándole a sus hijos una parte del rico patrimonio cultural de las islas. Pero, cómo hacerlo, se pregunta el embozado forzoso, si en el paroxismo del más absurdo dislate nada más y nada menos que el Doctorado de Estudios Lingüísticos y Literarios en sus Contextos Socioculturales de nuestra tan querida ULPGC ha optado por elegir una locución castellano-manchega para sus videos promocionales.

Y mientras esto sucede, el embozado forzoso asiste con redoblada tristeza al espectáculo de miles de canarios tragándose sin rechistar la mal aplicada dicción castellano-manchega de los anuncios de CitiBank (pronunciado “zitibank”, así, con zeta, a la castellana y sin titubear) o de MasterChef Celebrity (pronunciado “zelebrity”, así, también con zeta, a la castellana y sin titubear) cuando en realidad, en buen inglés, la c de “city” se pronuncia con una ese canaria como una casa (“sity”) y cuando, también en buen inglés, la c de “celebrity” se pronuncia con otra ese canaria como otra casa (“selebrity”). La correcta pronunciación de city es “sity” y la de “celebrity” es “selebrity”. Pero en fin, todavía en estas islas asirocadas hay quien traga ruedas de molino sin darse cuenta.

JOSÉ MANUEL MARRERO HENRÍQUEZ

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