LA REALIDAD ES SIMPLE

La Balsa de La Montaña estuvo abandonada durante siete años mientras quienes tenían influencia política e institucional miraban para otro lado. Ahora aparecen en la foto vendiendo soluciones los mismos que estuvieron ahí durante todo este tiempo sin resolver el problema.
ASBA no podrá decir que gestionaba directamente la balsa, pero sí tendrá que explicar su responsabilidad política tras décadas mandando en Valsequillo y ocupando puestos clave relacionados con el agua.
Porque el problema no nació ayer.
Y para rematar, tienen la poca vergüenza de montar el acto y dejar fuera del protagonismo a los actuales responsables del Ayuntamiento, en especial al área que representa hoy a los agricultores del municipio.
Una jugada política de manual: apropiarse de la solución, esconder años de abandono y borrar a quienes gobiernan ahora.
La obra es una buena noticia.
La foto, una maniobra.
Y los siete años de abandono siguen teniendo responsables.
MIGUEL MONZÓN
