CONGRESO DE ASAVA: UN PROYECTO QUE UNE FUERZAS

ASAVA refuerza su proyecto político en Valsequillo con unidad, renovación generacional y compromiso de gestión cercana al pueblo.
Fue una mañana veraniega de despertar, un final de primavera abundante, y la llamada del 13.º Congreso de ASAVA a sus fieles asamblearios se tornó en alegrías y buenas nuevas. Estamos aquí, donde queríamos estar. Así lo aprobaba el alcalde Juan Carlos Hernández Atta, para continuar lanzando el reto de la decisión más inminente y expuesta.
La línea de trabajo y convicción que ha mantenido la ejecutiva del partido es de una valentía y una tenacidad increíbles: navegar en tormentas, esperando las señales de las gaviotas para divisar una costa abrupta, poco accesible. Mantener el rumbo, reforzar los valores y la camaradería de a bordo, hasta arribar a una isla llena de hostilidad, donde el trabajo para volver a sentar las bases de una nueva realidad es la esencia, con el manual de la comunicación y la cercanía del pueblo.
Por ello, el lema “Juntos hacemos pueblo” sigue siendo el objetivo digno de una sociedad tolerante y dignificada por sus representantes políticos. Las nuevas generaciones llegan con visión clara, análisis profundo y motivación rebosante. En sus ponencias encontramos el despertar de una nueva generación con base sólida. El partido no es un pasaporte ni una catapulta para llegar al poder; es una convicción heredada de hacer lo correcto cuando uno se entrega al servicio público.
Por ello, sin rayar en el aplauso fácil ni en el regodeo constante, las bases de la institución se fortalecen y retroalimentan en el poder del pueblo, en su palabra y en sus demandas, con la línea clara del servicio a la sociedad.
Juan Carlos Hernández Atta brilla en el perfil de hombre sabio, de genialidad tolerante y analítico social de gran calado. Se ha rodeado de un equipo potente y trabajador, avalado por una asamblea que pone sobre la mesa las decisiones importantes como primer reto para una democracia saludable. Escuchar a todos, analizar y actuar con la mejor disposición: ordenar, cortar, clarificar, transmitir, comunicar, negociar, dar la cara y mantener la cercanía con quien ve el gobierno del pueblo como la casa de todos, con un deber y una responsabilidad social.
El debate, desde las antiguas civilizaciones, ha ayudado a avanzar y a hacer grande a la sociedad. La palabra tiene el poder de la escucha, y las acciones, el poder de la credencial. Estos meses arduos, tras una moción de censura necesaria, se antojan agotadores por intentar poner todos los frentes en la mirada y en el objetivo. Las prioridades marcan el nuevo rumbo, y las necesidades reales, la hoja de ruta.
ASAVA se sintió fuerte en su congreso, noble en sus convicciones y alentada en esa fortaleza de un nuevo comienzo, donde la política y todos los elementos de la sociedad deben hacer su trabajo. El primero y continuo es el deber de las acciones.
Valsequillo sufre un retraso social de varias legislaturas de gestión pésima, y esa factura de desequilibrio debe afrontar una reconversión sin bajar las prioridades.
Con la ponencia de Marcial Morales y la presencia de muchos ecos sociales, se dibujó la continua ilusión del trabajo exigente. Concluyó así un congreso donde las promesas no son vanas, las verdades son transparentes y las acciones y la cercanía son la base de un partido sólido, que ha llegado oportuno a un rescate de manual.
Porque juntos somos ese pueblo que necesita activos de gestión y que siempre mantuvo la fe en sus buenas actitudes.
Feli Santana
