TAIGUY O LOS GARGARES, TEJEDA

La isla de Gran Canaria que conoce la inmensa mayoría, no tiene nada que ver con la que esconde la orografía. En las partes más montañosas de la isla hacia el centro o interior guarda demasiadas estampas y rincones como para memorizarlo en una vida de senderista. Por ello quizás tantas maravillas en formas de Roques, montañas, valles, barrancos, poblados y asentamientos, gozan de la fortuna del reconocimiento internacional como legado hacia el futuro, de montañas y riscos sagrados de Gran Canaria, considerado y evaluado por la Unesco, como patrimonio de la humanidad de sobradas razones culturales e históricas.

La inmensa cuenca de Tejeda ocupa una parte importante de esos misterios de la orografía, con grandes barrancos y multitud de pueblos pintorescos y poblados con pequeñas vecindades de unos pocos que se niegan abandonar la tierra y la belleza inmensa de sentirse vivo en la naturaleza de sus antepasados.

Hoy vamos a marcar en el mapa de nuestros rincones canarios un lugar que muchos han oído y no sabrían ubicarlo en la isla, que su nombre evolucionó del antiguo al moderno y que describe un lugar mágico en el corazón de un gran barranco, donde el tiempo se detiene y la garganta se magnífica. Donde acaba el barranco del Juncal y nace el barranco de Siberio, en la ladera sur que da a umbría y que tiene a su cresta la cordillera de Inagua y de visera al majestuoso Roque del Cofre con el Barranco del Cofre y el Roque Palmés con el Andén de Martín y el barranco de los Sauces caen al naciente del Siberio, del otro lado de la pared del barranco o solana.

Son lugares remotos de una belleza espectacular. Si accedes en invierno o primavera podrás disfrutar además de los saltos de agua y de la vegetación colorida. El poblado que nos trae hasta aquí se llama Taiguy, antiguamente le llamaban Los Gargares. Reúne un núcleo de una docena de viviendas y alpendes, que mantienen las costumbres y la localización del sitio encantado.

Llegar hasta aquí en moto es posible y bastante apto, solo hay que tener algo de experiencia en tierra, pues la pista que accede a través de la Asomada, desde el Carrizal de Tejeda es de tierra y tiene unos 3 km en buenas condiciones, algo de aventura y conocimientos, te regalan además unas panorámicas realmente espectaculares y muy remotas. Se puede también llegar en coche o moto al Juncal y bajar unas horitas de senderismo por el camino de las Naranjas, que en otra vida realizamos en trialeras, aunque ya no se puede.

Este mágico lugar está ubicado sobre los 900 metros de altura y el circo montañoso que lo rodea merece una visita en moto, de andar sereno y prudencia activa, descubrirás cuan grande es la isla y cuan pequeña la reconoces.

 Taiguy o Los Gargares en el corazón del barranco el Siberio, para descubrirlo sobre dos ruedas.

 Descubre, conoce y cuida tu tierra

FELI SANTANA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.