UNA PERSONA QUE CONSTRUYE PUEBLO

Recibo con especial alegría la noticia de que a nuestro párroco (porque aunque no esté en Valsequillo, lo seguimos considerando nuestro párroco), Jorge Hernández Duarte lo han nombrado Hijo Adoptivo de Gran Canaria.
Aunque los canarios amamos a cada uno de nuestras ocho islas, el hecho de que te nombren Hijo Adoptivo de una isla distinta a la que te vio nacer significa que has dado mucho y bueno por tu isla adoptiva.
Sin embargo, en el caso de Jorge, este reconocimiento va mucho más allá de lo que el título honorífico implica. Jorge y su equipo en Yrichen llevan décadas desviviéndose por las personas que cayeron en el destructivo mundo de las drogas, con el objetivo de recuperarlos de nuevo para la vida y para sus familias. ¡¡Menuda labor!! Ofrecerle una segunda oportunidad en la vida a personas que lo habían perdido todo.
Y en su labor como párroco, me declaro un enamorado de su afán por implicarse y construir pueblo. En Valsequillo, Jorge ha sido párroco, amigo, romero, miembro del Rancho de Ánimas, vecino, consejero, impulsor de iniciativas, crítico constructivo y un sinfín de cosas más.
Jorge no es de los que pasa por los lugares de puntillas. Jorge se implica, se arremanga, se moja y trabaja. Por eso me declaro admirador de su persona, de su personalidad y de su saber SER y HACER.
Gracias por sumar, amigo. Gracias por implicarte y por mojarte.
Nunca hablamos de Dios. Creo que es uno de los pocos temas que no hemos tocado. Y nunca me lo has preguntado. Quizás porque Dios estaba en muchas de las cosas y planteamientos que hemos compartido para este pueblo que queremos tanto y que es el tuyo.
Por todo eso y por muchas, muchas cosas más, me siento tan feliz y tan orgulloso de este título.
Gracias por construir pueblo.
Gracias por allanar caminos.
Gracias por tanto bueno.
¡Felicidades!
¡Un abrazo enorme!
JUAN CARLOS HERNÁNDEZ ATTA
