COLOR DE BUGANVILLA

Inspiración a lo romántico, con la floración de nuestra buganvilla, esa melodía de color que se multiplica con la luz, dejando el paisaje coloreado como las sutiles acuarelas.
Planta enredadera de enorme poder de admiración y relevante ocupación paisajística. En la cercanía de una casita antigua, en un patio externo con paisaje rural, enredada con todos los ornamentos que encuentra a su paso. Esta trepadora se entallezca ensalzando su condición de yedra del color, bendición de lo sensible, con sus asombrosas tonalidades y rápida floración.
Asomé a la ventana y vi su papelera de color, mezclarse en el paisaje rural de laderas dormidas de almendreros y tuneras. De olivos y palmeras.
Fue un sueño, regalo exaltación de esa belleza veraniega que atrapa la luz y la devuelve en esplendor cromático en mil destellos.
Hoy las Vegas y barrancos de mi vida, tienen un testigo más de la dulzura de una tierra hermosa de frutos y flores, de vegetación y colores.
Planta que llegó de Sudamérica, donde el pueblo es colorista y auténtico, donde la belleza resalta en lo natural y el espejismo de su manantial.
Mi patio tiene una nueva enredadera, la más hermosa, de colores malva y naranja de mil hojas que se agitan y la mirada la hace larga, mientras al viento levitan.
Espero que llegue el invierno, para resaltar el paisaje de verdor y colores de alegrías y sabores y yo en mi ventana desvele la felicidad de esta viva eternidad.
Volví a mirar la buganvilla para deducir su misterio, sus ramas de hojas finas que desde mi ventana animan y resaltan con colores los destellos de su genio.
FELI SANTANA
