SOMBRAS DE INVIERNO

Feli Santana

En la alta alameda la sombra borró las huellas, la melancolía se lanzó en una mirada vacía. Allí, adoquines que hilvanan escaleras, que saltan escalones, que danzan contando las farolas de tu vida, las que alumbran cuando no hay luz, las que duermen cuando la niebla viene.

Musgos que esperan tiempos de lluvias, para avanzar sucumbiendo el paso de la humanidad, trepar para invadir un paisaje de novela negra, de crimen perfecto, de nostalgia con cigarrillo humeante y sombrero de ala, secretos y fantasmas de pasillos sin regreso.

Abajo probablemente el río o la calle, comparta fachadas de ribera, es todo tan extraño, que me atrevo a decir si alguien pulsó el cincel de la ventana para dejar entrar ese espacio tenebroso de silencio y luto decorado.

Aunque la belleza se esconde en la luz, que juega al ajedrez con alfiles alineados, tal vez llueva pronto. Cuando pase la inquietante luz de niebla solar que no supera los grises de las sombras.

En alguna parte de mi memoria he vuelto a ver este espacio vacío de concierto y frialdad. Serían sueños…

FELI SANTANA

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