GUERRA, MALDITA GUERRA

Y sucumbir a una maldita guerra impuesta por un canalla con poder para martirizar un pueblo, por los intereses particulares de la soberbia y la tiranía.

Cómo se justifica una sola muerte por guerra, cómo podemos destruir una sociedad por el capricho de un loco con un mando e inmensas decisiones.

Las guerras son las razones más bestias y antiguas de la humanidad para conseguir sus objetivos y estamos condenados a su continuas batidas salvajes e irresponsables.

Debiera estar prohibido desatar la maldad de la guerra. Con un castigo superior y personal, una condena absoluta a los que mueven los hilos del horror, a los que la vida les importa nada, para ellos nuestra más absoluta repulsa de paz, de sensibilidad con los sufridos, de devolución de la esperanza.

 Guerra no.​ El mundo es tan hermoso para vivir y compartirlo. Vida sí. 

FELI SANTANA

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