GESTIÓN SERIA EN LA COMPRA DEL CUARTEL DEL COLMENAR

Y aquí, en Valsequillo, ya sabemos distinguir bien entre un cuento y una gestión seria.
No hay enfrentamiento ni confrontación. Lo que hay, y conviene dejarlo claro desde el minuto uno, es una versión interesada, inflada y, siendo generosos, poco rigurosa con la verdad; recreada, quién sabe si con mala fe o simplemente por costumbre, por parte del exalcalde Francisco Atta para intentar montar el numerito y rascar algo de protagonismo.
Porque, mire usted, hay quien cuando pierde el poder entiende la lección democrática… y hay quien se dedica a hacer ruido. Y en este caso, nuestro protagonista ha decidido ponerse al frente, pero no precisamente para sumar, sino para agitar, enredar y ver si así Valsequillo se queda quietito, no vaya a ser que avance sin su permiso.
Su relato, cargado de rabia y con ese regusto a rencor mal digerido por haber perdido la alcaldía, demuestra que lo de la alternancia democrática nunca lo terminó de llevar bien. Debe ser complicado pasar de creerse dueño del cortijo a descubrir que esto es un ayuntamiento y un municipio, no una finca privada con escritura a su nombre.
Y así anda: como pollo sin cabeza, dando tumbos, construyendo relatos a ver si alguno cuela, y tratando de poner palos en las ruedas a todo lo que huela a progreso para Valsequillo. Porque claro, si no lo hace él, parece que no vale.
Lo más curioso, y aquí viene el punto fino, es que después de 14 años recibiendo apoyos, incluso desde la oposición, no haya aprendido algo tan básico como que, por encima de egos, intereses personales o batallitas políticas, está el pueblo. El municipio. La gente. Pero no. Ahí sigue, entre perdido y confundido… o peor aún, perfectamente ubicado en una lógica donde lo primero es él, después él, y si sobra algo… pues también para él.
Y en ese camino, no solo ha ido desgastando la convivencia política, sino que se ha llevado por delante todo lo que ha tocado, incluida una agrupación histórica como Asba. Que ya es decir.

Ahora bien, frente a tanto ruido, vamos a lo único que es verdad sin adornos, sin teatro y sin guion dramático. En la compra del Cuartel del Colmenar:
-Se estudió un valor adicional.
-Se solicitó estudio jurídico.
-Y esa opción fue descartada.
Es decir, para quien quiera entenderlo sin necesidad de traducirlo al “modo polémica”:
-NO SE PAGÓ DE MÁS.
-Y NO SE TOMÓ NINGUNA DECISIÓN FUERA DE NORMA.
Lo demás… es puro cuento. Y aquí, en Valsequillo, ya sabemos distinguir bien entre un cuento y una gestión seria.
MIGUEL MONZÓN
