Issa Atta Abdulkarim (Manolito el árabe)
El Imperio Otomano inicia su andadura hacia el año 1299 consiguiendo tras muchas contiendas a lo largo del tiempo derrotar al Imperio Bizantino. En sus años de esplendor llegó a expandirse en tres continentes; Medio Oriente, sureste de Europa y nordeste de África.
Fue en el siglo XVI cuando anexa a Palestina dominando el Medio Oriente durante cuatro siglos dejando una profunda huella en su historia y cultura. Después de innumerables episodios bélicos en su historia llega el periodo de la caída del Imperio con la pérdida de más regiones a partir de 1828. En la segunda década del siglo XX durante la primera contienda mundial y la ocupación Británica de la región tras la Declaración Balfour (Arthur Balfour, canciller de Reino Unido en 1917) se produce un cambio profundo en la historia en Medio Oriente y por extensión en Palestina.

Debido a la situación política con continuos enfrentamientos y conflictos, en 1922 a la edad de 16 años Issa Atta Abdulkarim decide junto a su hermano Jaime emigrar como tantos otros palestinos. No sabemos a ciencia cierta si inicialmente su destino era América o por el contrario quedarse en Canarias fue su única opción. El caso es que arribaron en Gran Canaria y no siguieron los pasos de la gran mayoría de compatriotas que fue continuar hacia el continente americano.
Se encontró en Gran Canaria una situación económica que empezaba a emerger después de la profunda crisis que supuso la I Guerra Mundial (1914 – 1918). A partir de 1920 se reanuda el tráfico marítimo y las exportaciones de papas, plátanos y tomates sumándose la producción de otros productos como tabaco, ron y la pesca. Comienza la construcción de las primeras carreteras y la ampliación de los muelles.
En lo que respecta a la situación política se vivieron en esa década cambios sustanciales después de un convulso periodo como la instauración de la dictadura de Primo de Rivera con el reinado de Alfonso XIII, la división en dos provincias del archipiélago canario (1927) entre otros.
En este contexto histórico para poder ganarse la vida, Issa Atta se enfundó el metro que sobresalía por encima de su cabeza, el fardo de ropa con sus telas y sus pertrechos para encaminarse a las zonas cumbreras de Valsequillo y San Mateo por los duros y pendientes caminos de la época en busca de la diseminada población existente en la exigente orografía isleña. Dormía y comía allá donde le ofrecían un espacio los hospitalarios habitantes de la zona. Se ganó a la gente a lo largo de su periplo en esta década de los años 20 con su espontaneidad, su peculiaridad al hablar; en una ocasión lo sintieron gritar diciendo: “Mariquita, Mariquita los berros Mariquitas!! Mariquita le respondió… pero Manolito si yo no tengo berros… No Mariquita los berros en el tubillo Mariquita”, su ingenuidad, su habilidad como comerciante, él decía “vale más vender cuatro bragas a duro que una a cuatro duros”
Conoce en sus andares en Tenteniguada a una bella joven que no dejaría escapar, María Bermúdez.


Se instalan en el bajo de una de las casas construidas entre medianeras de estilo neoclásico-colonial en torno a la Plaza de San Miguel.

Casco de Valsequillo (años 20 siglo XX)
Ubicados en su nueva casa conviven; Dolores Atta Bermúdez (Sara, 1932 del siglo XX), dos años más tarde en 1934 nacería Manuel y a finales del año 35 vendría al mundo María.
A principios de 1936 alquilan en Las Palmas de Gran Canaria en la calle conocida popularmente como la de Los Majoreros y oficialmente Hernán Pérez de Grado muy cerca de su tía Filomena Bermúdez, hermana de su madre Juana Bermúdez, vía situada en la zona sur del Barrio de Vegueta.
El éxodo a la ciudad buscando mejores oportunidades de trabajo para mantener a su familia no le resultó nada fácil. La situación política era agitada en el periodo de la II República instaurada en abril de 1931. Las continuas revueltas y conflictos generados en esta etapa propicia un golpe de estado en julio de 1936. Esto unido a la situación del Pueblo árabe en Palestina durante el mandato británico desencadenó que árabes y judíos recurrieran a la violencia.
Teniendo en cuenta que Canarias contaba con una importante e influyente comunidad británica sumado al incipiente golpe de estado instigado, entre otros, por el General Francisco Franco ganador en la guerra de África unos años antes, propicia que Manolito el árabe estuviera escondido, transitando de azotea en azotea para poder llegar a su casa en Hernán Pérez. Al menos los primeros momentos de estallar El Movimiento Nacional.
Su regreso a Valsequillo se produce en los albores de 1937, una prescripción médica le aconsejaba abandonar La Capital y volver a Valsequillo, sus hijas enfermas requerían otro clima que favoreciera su estado de salud. Se establecieron en el histórico pago del Colmenar Bajo donde se encuentra el antiguo Cuartel de Caballería del Colmenar.

En este entorno rural donde no existían los servicios básicos en las casas, sin electricidad ni agua corriente, sin cuarto de baño. Donde había que ir al barranco a lavar la ropa, donde se suministraban el agua potable del Chorro de Pinita, fuente que emanaba de un naciente en El Barranco de San Miguel, que había que transportar mediante cacharros colgados en ganchos y al hombro hasta su casa, donde se cocinaba con leña, nació el resto de su prole hasta un total de ocho hijas e hijos; Francisco Atta Bermúdez (1938), Olga (1941), Miguel (1943), José Antonio (1944), Rosa (1946), Juana Teresa (1948), Adolfo (1950) y Jacinto (1952).

Finales de los años 80. De Derecha a izquierda de pie: Dolores Atta Bermúdez (Sara) (q.e.p.d.), Manuel (q.e.p.d.), María, Francisco (q.e.p.d.), Olga, Miguel. De izquierda a derecha sentados: José Antonio (q.e.p.d.), Rosa (q.e.p.d.), Juana Teresa, Adolfo y Jacinto.
A finales de los años 30 principio de los 40 Manolito el Árabe mantenía relaciones comerciales con D. Juliano Bonny. Debido al dominio del territorio, a su relación con la población de la época en sus andanzas vendiendo ropa en las pasadas décadas, también a las dotes de negociación que poseía, Manolito buscaba y trataba subsuelos con los diferentes dueños para que Bonny pudiera hacer los pozos donde sospechaban que pudiera haber bolsas de agua comercializando luego acciones de agua.
Fue socio fundador de La Comunidad de Caldereta en Valsequillo de Gran Canaria en el año 1944 con dos acciones. Con una acción en 1947 fue socio también de La Comunidad de Montecillo creada en 1941, tuvo relación con El Pozo Moreno en Correa negociando acciones, con El Pozo de Blandy adquirido por Bonny en Los Llanetes entre otros.

A pesar de los complicados momentos en los que se vivía en Canarias con la constitución del “Mando Económico” debido a la escasez de alimentos después de “La Guerra de España” y unido a la segunda confrontación mundial que no permitía que fluyera la navegación para surtir a las islas de los víveres necesarios se implantó “La Cartilla de Racionamiento” para atender las necesidades de una población muy necesitada.
Paralelamente a sus negocios con el agua y los pozos, Manolito el Árabe abrió una tienda de ropa sobre el año 1947 situada en el mismo Pueblo al lado de La Iglesia de San Miguel. Sara sería quien regentara como dependienta la tienda con apenas 15 años sustituyéndola María cuando su hermana se casó en el año 1951. María también ya con 15 años se hizo cargo de la venta de ropa, zapatos, telas, hilos, alfileres, agujas y otros utensilios.

El comienzo de los años cincuenta tampoco iba a ser fácil para nadie, con un Estado autárquico cerrado a cualquier iniciativa y al aislamiento internacional tuvo como consecuencia que en Canarias se produjera una masiva emigración sobre todo a Venezuela donde miles de canarios arribaran buscando una vida mejor. Se calcula que entre 1951 y 1958 entraron en el país más de 60.000.
Aproximadamente en el año 1955 surge un cambio importante en cuanto a la residencia de la familia. Terminado el proyecto de la construcción de 54 casas baratas en el casco urbano del municipio promovido por su alcalde D. Antonio Macías Martel (1949-1956) les ofrece una de las casas que aceptan de inmediato. Los servicios básicos mucho más cerca, agua corriente, luz, cocina, serían condicionantes irrechazables para hacer la mudanza.


Hasta que a mediados de la década de los 50 su hijo Manolo Atta junto a Mary y Olga irían al almacén de empaquetado de tomates propiedad de Bonny en Maspalomas. Manolo en la oficina, Mary y Olga empaquetando tomates. Al año siguiente tras un acuerdo con D. Juan Mayor Martin propietario de tierras en Pedrazo acuerdan con la familia ir a la zafra del tomate. Mary Atta, Paco, Olga, Miguel, José Antonio y Rosa junto a la Abuela Juana partieron para Pedrazo cerca del Faro de Maspalomas, con los enseres necesarios a una de las cuarterías de la zona.
Abuela Juana se encargaría de atender la comida, la ropa y todo lo concerniente a la casa mientras que Mary, Paco, Olga, Miguel y José Antonio las tierras y almacén de empaquetado, Rosa hacía los mandados y llevar la comida a sus hermanos mayores


Mensualmente D. Antonio Monzón Benítez (Antoñito Monzón) de Valsequillo y D. Juan Falcón Romero (conocido como Juanito Álvarez) de Tenteniguada solían abastecer de comida y otros enseres a las familias que iban a la zafra.
Fueron tres temporadas las que estuvieron en el Sur abandonando la dura vida de la aparcería. Con el paso del tiempo los hijos de Manolito el Árabe y María Bermúdez se fueron casando y haciendo sus vidas.

Inmersos en la década de los años 60 la vida de Manolito el Árabe y María en Las Casas Baratas se desarrolló viendo a sus nietos nacer y crecer a su alrededor. Su amistad con D. José Falcón Negrín el cura desde 1935 perduró durante muchos años. Se recuerda verlos en sus paseos diarios dando vueltas a La Iglesia de San Miguel fumando y conversando D José con su sotana y Manolito con su inconfundible gabardina.


En sus últimos años de vida siempre con el Tasbih, Masbaha o Misbaha en sus manos, similar a un rosario musulmán que utiliza para rezar el dikr o invocación repetida de los nombres de Alá (Allah).
Visitaba a sus hijas e hijos y pasaba una vida tranquila rodeado de su familia.
Masbaha perteneciente a Issa Atta Abdulkarim. Un ejemplar de 99 cuentas y otro de 33 cuentas.
(El número de sus cuentas tiene relación con la recitación de los 99 nombres de Dios. También puede cumplir la función de mantener las manos ocupadas o de servir de signo externo de islamicidad)
Issa Atta Abdulkarim o Manolito El Árabe deja este mundo el 15 de julio de 1973 a los 67 años. Tres años más tarde en 1976 un 22 de mayo lo haría María Bermúdez con 62 años. Una vida no muy larga pero sí tremendamente intensa.



Manuel Ángel Peña Atta

Hola, buenas, un relato interesante Chuche, la verdad es que es una historia muy bonita. Recuerdo muchas veces ver a manolito él árabe caminando, yo aún chiquillo, siempre con un saludo para todos, tenía buena empatia a pesar de la edad mía. Una gran familia, que llegó buscando arropo, y en valsequillo sé lo dimos, saludos a la familia ATTA,