CUENTO DE EMOCIONES

Los cuentos suelen ser la melodía de las emociones, para satisfacción de la memoria a través de la lectura. Suelen hablar de contenidos y fábulas, aventuras de honor y nostalgia. El cuentacuentos transcribe una realidad visionada desde la gratitud y la historia, desde el arduo trabajo y la constancia. Este cuento que ahora quiero contar es un camino andado entre espinas apartadas y rosas florecidas, entre aromas agradables y voluntades generosas.

30 años de Viejas Glorias, es un proyecto joven y floreciente regado con pasiones de amor por el motociclismo y su gran familia, es una exaltación del trabajo incansable de un Moto club que exhibe su disciplina. Valsequillo volvió a levantar la bandera de la decencia y el honor de pueblo entregado a la cultura vintage y en estos aires primaverales de medianías la sintonía del motociclismo encuentra razones para madurar su fruto.

El espacio diverso, donde el evento desplayó su contenido ordenado, cumplió a la perfección su primer objetivo de aniversario, manifestar las pasiones de todos, una banda enarbolada de ilusión, agitaba la bandera de ordenarlas por conceptos.

La feria vintage se ilusionó con fusionar el proyecto de la “casa del coleccionista de Gáldar” con el amigo Pedro al frente, como colofón a su gran trabajo, encontró el lugar perfecto, el público ideal y la consideración más patente.

El espacio de los Scalextric fue un acierto para las juventudes del futuro, con la cultura de gestión del pasado. Ver a tantos jóvenes enganchados al futuro en un escenario compartido y respetado para su manifestación es de un sello histórico considerable. Los amigos de Aríñez, siempre en vanguardia, con un líder ilusionado y generoso como Oriol, nos regalaron su cultura y conceptos y aportaron la tercera dimensión del futuro unidos al Viejas Glorias.

Los amigos del Viejas Glorias, clubes y coleccionistas, expresaron sus alegrías y se reunieron en la armonía de su identidad. Chago y Alex, con su impoluta experiencia en decoración de feria y su Stand Derbi. El Team Perera con la eterna familia y su amor por el trial. Esaú incorporándose en activo a la fiesta con su Vespa Racing. Manolo de Higuera Canaria y su sembrado de motos del pueblo. Matías del Club de Telde y sus pequeñas cilindradas, Paco el Vespa con sus rañosas y queridas Guzzi, el amigo Sene que estuvo hasta el último momento disfrutando su fiesta, acampado en la Feria y se tuvo que ir al mediodía del domingo por que se casaba  tres horas más tarde.

Isla Perdida diversifica a escena bajo la tutela de un líder espiritual ahora, una fuerza invisible que les ha hecho más libre, más unidos y tolerantes. “Los impresentables” tienen un reto y un honor más para sus vitrinas la primera organización del Vespasión como anfitriones. Le sobran tablas y experiencias, todo el Viejas Glorias con ellos.

Tino Marrero, Pepe Santiago, el Tapicero, son gente de honor, levantan siempre la bandera de una independencia y generosidad que verlos por los Viejas Glorias, siempre con sus joyas, nos devuelve la fe en las personas, Marcelino se estrenaba en Viejas Glorias con su stand, estaba privado. Jan, nos sorprendió con unas joyas espectaculares, la Suzuki “pata negra” Racing, la Guzzi manifestando un traje de transformismo al corte de plata.

Una simpático “escarabajo” disfrazada llamó la atención en la fiesta y es que la originalidad se paga con fotos, sonrisas y exclamaciones. Una Vespita original a escala, la moto de la Isla de Man de carreras, la Parilla de Germán del sueño de Germán. Al igual lo hicieron los personajes que sacan esencia para matizar simpatías. Antonio Padilla de Librería Padilla, con el disfraz indescriptible de NORY, siempre atenta y profesional. Nuestro amigo inglés Mr. Bern con su estirado Look típico de la época y sus bigotes de alambre enroscados.

La Exposición de Melo design fue un colofón de nivel brutal, la creatividad de Carmelo Santana, no tiene límites y la proyección Internacional de sus trabajos, es pura admiración, miles de personas hacían cola para ver y aplaudir su trabajo. Obras de arte de mucho rigor y magnífico acabado réplicas de motos reales de 1910-1920.

Las bicis artesanas de nuestro amigo Toño, siguen llamando la atención por sus materiales de fabricación.

La feria de tiendas echa el pulso de la pasión por las motos, no están todas las marcas, pero si las que siguen las pasiones del motociclismo, la fábrica de ilusión que es el Viejas Glorias, poco entendible al resto de la humanidad es un regalo de escaparate cultural de las motos para los motoristas, que no necesita moqueta, solo valor y romper los moldes de las comodidades y el despacho. 

Nuestros queridos Dell Savill y Noel Collins siguen alimentando la pasión por los Sides, y presentaba dos Juniors de fabricación casera para deleitarnos, cuánto amor por las tres ruedas de competición. Grandes y leales al Viejas Glorias.

Los amigos de Ramón de las “Japos” Volvió a traer el cañón de largo alcance para disparar al cielo y a los miles de fotos que escupían fuego. Su presencia en los Viejas Glorias es un añadido de gran valor a la fábrica de los sueños del Sol naciente.

Los personajes de leyenda de Bultaco, una marca que le dio gloria al motociclismo español, que le dio palmarés deportivo y esencia antigua al deporte de la moto. Narcís Casas quedó encantado por la magia que respira el Viejas Glorias, Ramón, Codina, Jesús Romero, Gregorio, ya son de la familia.

El nivel exhibido en el Bike Show fue de lo más sorprendente y genial que se recuerda. El jurado internacional con credenciales confirmó el excelente nivel de los constructores canarios, y las creaciones fuera de concurso que sumaron admiraciones por doquier.

El Rallye Viejas Glorias fue uno de los actos que reconfortó el inicio de una nueva apuesta, los chicos de MototrailGC exhibieron disciplina, contenido y detalles a los participantes colocando la primera gran base a un futuro digno de rally de calidad. Esperamos que los que dudaron se sientan reconfortados y los que apostaron se sientan familia del proyecto por la gracia de ser pioneros. Miguel Lorenzo y Dany Febles junto a Pedro y a todo el equipo colocaron un listón elegante para un evento estrella.

Sonaron los bucios clamando al cielo a golpe de tambor antiguo, la llamada tradicional de la muerte a través de nuestros ancestros, comenzó con la mezcla del lenguaje de tradición. El silbo de Gran Canaria, con Oto e Ignacio, calló a una ingente multitud de ávidos por el silencio del honor a los caídos. Se magnifióo el mensaje con el conocimiento antropológico de la cultura del pueblo a través de David Naranjo. Y tras el mensaje de recuerdo a nuestro compañero Gonzalo, un arrorró antiguo los envolvió en un silencio magistral, la pareja de campesinos antiguos canarios escenificados por Tino Marrero y Carla, dio un toque mágico a una historia real contada por Ana, que introdujo a todo el público en un desfile de velas emocionado. La folía de nuestro querido Sé María, con letra y composición de su genialidad recordó con estrofa el alma canaria, la maestría de Misael Jordán con el timple, bordó la noche de luz y sonido.

“Están presente las huellas de los que un día se fueron al cielo, y se convirtieron en luminosas estrellas. Son tantas las epopeyas que el recuerdo hoy es presente, y cada motor ardiente con deseos de gasolina nos sube la adrenalina por cada motero ausente”.

Y el toque de Silencio de Octavio, selló con oficialidad uno de los pasajes más bellos que recordamos del homenaje a los moteros caídos.

Y siguió la fiesta y la noche se hizo larga y la luna media rota iluminó las casetas y las acampadas, la nostalgia de aquel silencio de las siluetas de las montañas de algún motorista trasnochado los fue calmando ante la última jornada que trajo las rachas de viento de la mañana. Aire caliente y algo revuelto que luego se calmó en los desfiles del honor, miles de motos y personas, subían a Valsequillo por nostalgia, llevaban los bolsos vacíos para llenarlos de emociones y familiaridad, que grande este rosario de camándulas de cuentas, que nunca se acaba, fue un romance, la llamada al gozo motero, los pasillos del honor se iluminaron con antorchas de colores que daban gozo a los moto clubes y grupos moteros de Gran Canaria, Setenteros de Arinaga, ruedas chicas, El HOG Las Palmas siempre fiel a la cita, Kilómetro 13, ángeles Verdes,  Nómadas. Mención especial para las “Green Girls” que nos regalaron un guiño disfrazando sus motos para el Viejas Glorias, grandes e insolentes de simpatía y familiaridad. Y así multitud de amigos y grupos moteros.

Y el Cuéntame Historias sobre ruedas, contó con lo mejor para su bienvenida, la recepción por Car Home Service y su equipo de colaboradores, hizo un sembrado sobre una enorme moqueta de césped de joyas del pasado, el paseo entre las berlinas y fotingos fue tan agradable, que la gente pisaba y andaba con la mirada del gozo en las entrañas. Lo que pasó en Valsequillo este fin de semana fue algo más que un Viejas Glorias, fue una apisonadora de pasiones encontradas y compartidas, fue una exhibición de amor por el motor en un 30 aniversario de evento atractivo y emocional.

Podríamos seguir hablando días y días de la magnitud registrada, pero la más valiente y esperanzadora de todas, la ponían los niños en sus inquietudes, los abuelos en su nostalgia, los mayores en sus paseos emocionados, los políticos en el regocijo de su semblanza. Los jóvenes en sus cometidos de organización, una escuela de futuro y de esperanza.

Así es el Viejas Glorias, un torrente de emociones que cautiva, un derroche de imaginación que engrandece lo simple con naturalidad, un contenido maravilloso, la de un patrimonio único que tenemos el honor de compartir y disfrutar. Cuidémoslo y añadamos nuestros conocimientos y gratitudes. Este ciclo ha terminado comienza otro de esplendor y constancia.

FELI SANTANA

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