OPINIÓN

EL PERINQUÉ: LA CARTA QUE NADIE LEYÓ

En España existe una norma magna que es la Constitución Española (Boe-1978), y dicen los expertos que la estudian que tiene unos cuantos defectillos, a saber: es extensa, ambigua y rígida.

Dicho en plata, es larga hasta el mareo, su ambigüedad expone un mandato difuso,

Y tiene un procedimiento especializado que hace difícil su modificación. Pero no imposible.

Para modificar la constitución las Cortes (Congreso y Senado) deben votar con mayoría especializada, disolverse, convocar elecciones y que las nuevas Cortes elegidas la ratifiquen. Lo que en España, que no se ponen de acuerdo ni para mentir, resulta difícil.

Pero el mejor defecto de la Constitución española, madre de leyes, es el consenso.

Todos, absolutamente todos, políticos del momento (izquierda y derecha), Cortes, Corona y Pueblo (que la ratificó por referéndum) estuvo de acuerdo. Se achacó al momento histórico, se salía de una dictadura, pero más bien fue una amanecida psicodélica. Una jartá de tripis.

Una huída hacia adelante sin puente ni arnés.

Y la criatura ya cumple 50 años en 2028.

50 años de desarrollo así: _¡A lo loco!_

Y de todos esos defectos de la Constitución llegamos a Mary Carmen. Una anciana de 87 años, desahuciada, un pueblo ignorante que grita: _tú no estás sola Mary Carmen_, (y que la dejarán sola cuando los focos ya no enfoquen).

Una izquierda y derecha que la usan como propaganda política, y una invitación al pueblo a recoger firmas para que el Consejo de Ministros cambie la Ley. Pero éste órgano, no legisla.

Decreta. Y cuando se decreta mal mañana habrá de volverse a decretar.

Y en medio, un artículo 47 de CE que dice, que él no dice, lo que la gente dice, que sí que dice.

_El derecho a la vivienda, un Principio Rector_

El art. 47 es un derecho que se llama principio rector, osea, una recomendación a gobiernos.

Se encuentra en el Capítulo III del Título I de la Constitución, por lo que actúa como directriz social y económica y no como un derecho fundamental de aplicación directa e inmediata ante los tribunales ordinarios por un proceso prioritario como sí ocurre con los fundamentales.

Y de aquellas ambigüedades estas confusiones.

El art 47 viene a decir:

_Que sí, que tienes derecho a vivienda digna si tienes dinero para comprarte una casa,.

_Que los poderes públicos tienen que hacer normas para facilitarlo, si les sale del cuajo.

_Que los poderes públicos tienen el deber de evitar especular, pero que nadie les obliga.

_Y lo mejor. Que si hay un pelotazo urbanístico en tu zona, tienes derecho a cobrar de ese pelotazo. A beneficiarte. Se llamó: _plusvalía a beneficio de la comunidad_.

¿Te lo crees? Sí, lo cobran los poderes públicos.

¿Quien ve aquí un derecho fundamental que pueda exigir estilo quinta enmienda americana?

Porque somos un pueblo que desconoce, no lee, no enseña y no entiende sus leyes.

El Reino Unido no tiene Constitución. Se rigen por leyes históricas, costumbre, jurisprudencia…

Y lleva siglos funcionando.

Y en España la última encuesta del CIS señaló que el 70% de los españoles no conoce nada de nada la Constitución. La célula madre de la que sale todo el derecho. Pero que tienen una gran confianza, 8 sobre 10, en el sistema legislativo.

Y por ende, en su aplicación judicial.

Y lo de la confianza se acompaña con música de violines, porque luego tenemos una máxima:

_El desconocimiento de la Ley no te exime de su cumplimiento_. Y toca siempre a tu puerta.

Como a la de Mary Carmen.

Y es tal el embrollo legislativo, ambigüedad y mala leche, que ni el mejor jurista, sigue el hilo.

Conclusión: Mary Carmen: ¡Sí, estás sola!

REYES BOLAÑOS

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