EL PERINQUÉ: EL TRIÁNGULO DE KARPMAN EN EL PLENO

En cualquier ámbito las relaciones humanas pueden funcionar bien o ser un auténtico fracaso. Entender por qué sucede es complicado y parece un enigma.
El triángulo dramático de Karpman, creado por el psicólogo Stephen Karpman, desarrolla un modelo de comportamiento que se estudia en psicoterapia, el cual identifica tres roles que se producen en las relaciones en cualquier ámbito: El perseguidor, el salvador y la víctima.
Para representar estos tres roles se utiliza un triángulo. En cada vértice encaja un rol. Karpman lo calificó como “dramático” porque los roles se pueden enquistar y derivar en una patología.
En el segundo Pleno extraordinario del 26 de agosto de 2025, el alcalde Francisco M. Atta Pérez reflejó ser un «perseguidor» en el triángulo de Karpman, una actitud que vista su repetición y lo fuera de control que demostró estar el alcalde, podría haber derivado en una patología.
El alcalde según los roles del triángulo de Karpman, ejerció de perseguidor encarnizado contra Lucía Melián, concejala del grupo de los no adscritos, situada en el vértice de víctima del triángulo.
Una actitud por parte del alcalde que «se salió de madre» a todas luces, al exigir sin tapujos ni corte legal o democrático de la concejala que le devolviera el acta, como si Lucía Melián le perteneciera. Como si el acta le perteneciera. Como si las leyes tuvieran que doblegarse al alcalde por sus santos adscritos.
_Y con todo respeto, oiga_.
Como un vulgar matón tras un árbol, el perseguidor esperó a la víctima, y consciente de las cámaras, usó el lenguaje agresivo pasivo: _»Respeto. Lo pido con respeto» _ dijo sin cortarse un moco. Y no sabe el matemático que es un agravante, porque agredir con respeto, es una doble agresividad irrespetuosa.
El tercer rol de Salvador recayó en el grupo AV, (Asamblea Valsequillera), que abandonó el arco plenario porque el Presidente de la mesa y alcalde, completamente descontrolado, los dejó sin voz y sin expresión democrática.
La cuarta en discordia Fabiola Calderín, concejala de CC, no merece mención alguna. Como dijo Sócrates: «no todos pueden ser representantes de un pueblo». Su lenguaje la dejó a la altura del premio limón.
En definitiva. El Pleno, no sé qué acordó, pero lo resumo en la siguiente noticia figurada:
«Pelea doméstica donde chico persigue a su ex, un amigo trata de salvarla y la actual amante del agresor la arrastra por los suelos.
Todos condenados.
Queda absuelto el amigo de la víctima por abandonar a tiempo la escena del crimen.
La víctima, en tratamiento psicológico».
REYES BOLAÑOS






