CUEVAS DE CUBA, ARENALES Y LOMO FREGENAL

A veces, desconocemos algo que tenemos bien cerca, esto es debido a que restamos importancia a lo que nuestros ojos ven en la distancia y buscamos el argumento de que ya buscaremos un hueco para pasar.

Algo así debemos pensar la mayoría del tiempo, solo que cuando por fin nos decidimos, descubrimos siempre secretos y sobre todo nuevas visiones de esos rincones que siempre andamos a la caza de su descubrimiento.

Esta vez nos vamos a escapar por la apertura montañosa del descenso del Barranco de los Cernícalos de Telde y Valsequillo, linde de los dos municipios, ahí donde se abre el valle por la zona del barrio de Arenales, como eje central de nuestra visita.

Podemos entrar por el Lomo Magullo, o bajar desde Valsequillo por las Haciendas, Cuevas Blancas y Las Capotas, que ya hemos reflejado en algún rincón anterior. Esta vez lo haremos en cualquier tipo de moto, aunque el firme sea estrecho y algunas partes de cemento, pero merece la visita.  

Subimos al Lomo Magullo por la vieja carretera del Valle los Nueve, que recorreremos en su momento, y pasando ese barrio antiguo de Telde, encontramos el enlace hacia los Arenales y Valsequillo, antes de la Montaña Los Barros, que quedará siempre a la izquierda bien arriba, ahí se abre el valle y podemos comprobar la hegemonía del cráter de Arenales en su esplendor. La Montaña Campana -llamada así, porque tiene una roca cóncava en la ladera, que al golpearla suena como una campana- que unifica dos barrancos potentes.

El de los Cernícalos arriba, llamado más abajo Castillo y enlazando con el Real de Telde a la altura del barrio de Tecén, el que nos encontramos antes es el de las Hoyetas -en su nacimiento en las Breñas- y Peniche a nuestra altura, la carretera en buen estado lo cruza y vamos a entrar en el siguiente cruce señalizado como Lomo Cuevas de Cuba, a la izquierda, el ascenso es lento y con firmeza, pues el paso se estrecha hacia la cresta del lomo, pero la visión que nos regala es preciosa, con todo el valle de Arenales y un montón de cuevas, antes habitadas, que ocupan toda la ladera. El acceso llega hasta un bonito balcón con altura, donde visualizamos los dos barrancos y el volcán al fondo. 

A la izquierda lomo arriba, Las Lagarteras, enfrente las lindes con Valsequillo, con las casas del Fregenal, y el Lomo de acceso pendiente, que debemos tomar al regreso para continuar a Valsequillo, pasando al lado del cráter de Arenales, donde está el Mirador de la Cruz Blanca. Importante disfrutar los detalles del Barranco de los Cernícalos, visto desde abajo.

Por supuesto recomendamos una visita, sin moto, aparcando al final de la pista de tierra, donde arranca el camino, dos horas de paseo andando. Ir tempranito ya que sube mucha gente a caminar los fines de semana, es uno de los lugares que no podemos dejar de visitar en Gran Canaria.  

Después de pasar el cráter de Arenales, encontramos otro cruce de asfalto a la izquierda en dirección a Lomo del Fregenal -sin señalizar- podemos subir un escaso kilómetro, hasta que acabe el asfalto, para tener la otra visión del Barranco de los Cernícalos desde Valsequillo y a buena altura.

Regresamos para continuar a este municipio cambiando la vertiente, para acabar por Las Vegas, después de unos kilómetros y un paisaje maravilloso del municipio valsequillero a través del Barranco de San Miguel, con las cuevas aborígenes de Los Llanetes en el fondo. En las Vegas podemos dar cuenta de una buena selección de restaurantes para recuperar emociones. Y seguir la ruta hacia cumbre o costa, donde nos dicte el tiempo y el recreo. 

Conoce, descubre y cuida tu tierra.

FELI SANTANA

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