ALMOGARENES Y AGADIRES: PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO DE GRAN CANARIA

 

Gran Canaria presenta un rico y variado patrimonio arqueológico de origen norteafricano y de raigambre amazigh o bereber, y que nos habla de la sociedad y cultura imperante en la Isla hasta la conquista castellana perpetrada entre los años 1478 y 1483, y del que destacan diferentes manifestaciones asociadas a su tipos de hábitat, ritos religiosos, costumbres, cultura material, economía; desde localidades trogloditas excavadas en altos riscos o en laderas de barrancos, hasta cementerios o necrópolis tumulares y poblaciones en superficie con casas cruciformes de piedra que conformaban localidades tipo aldea y mayores de carácter protourbano que dan fe de este contexto cultural, destacando así mismo los grabados y las pinturas rupestres.

Habida cuenta de que se han descubierto en Canarias de momento los más antiguos restos arqueológicos datados cronológicamente en el siglo II antes de Cristo, y dado el hecho de que la conquista castellana forzó la incorporación de Gran Canaria y el resto de las islas durante las últimas décadas del siglo XV, contamos con la friolera de como mínimo diecisiete siglos (700 años, más que el periodo hispano en Canarias que de momento van 520 años); largo periodo en el cual los antiguos canarios de etnia amazigh (“Hombre Libre”, en su propia lengua) conocida coloquialmente como bereber (denominación francesa que significa “bárbaro”) con la cual y en el caso insular que nos ocupa, los antiguos grancanarios (Los Canarii, descendientes del pueblo homónimo del Atlas norteafricano, de ahí deriva nuestro gentilicio Canarios), desarrollaron una cultura con una idiosincrasia propia que, si bien con ciertos rasgos semejantes a los observados en otras islas o en las poblaciones del continente, definen sus múltiples particularidades.

Las huellas de los Canarii se hallan repartidas por todo el perímetro insular, desde la costa a la cumbre, reflejando una intensa ocupación de toda Gran Canaria. De este modo , nos han dejado restos de inmuebles domésticos, cementerios, zonas de explotación de materias primas, antiguos campos de cultivo, zonas de pasto o caminos que hicieron de la Isla la forma de expresión de esta buena parte de nuestros antepasados durante 17 siglos.

Gran Canaria ofrece una cultura material prehispánica superior en buena medida al del resto de las islas Canarias, sin saber aún la causa concreta de ello, aunque debido quizás a que desarrolló durante ese largo período de tiempo una sociedad compleja que el resto de las ínsulas y que actualmente se testimonian en un rico y variado patrimonio arqueológico. Precisamente por esto, además de por las Crónicas de la conquista, entendemos de la existencia en Gran Canaria de fuertes diferencias sociales, de zonas especializadas de explotación económica , de una ordenación jerárquica social, de enclaves religiosos destinados al culto de las deidades, a la observación del espacio estelar, etcétera.

 

Cuando hace varios párrafos hubo una referencia entre la superioridad de la cultura material prehispánica de Gran Canaria respecto al resto de islas canarias, uno de los rasgos más destacados en ese aspecto lo encontramos en la Alfarería. La Alfarería prehispánica de Gran Canaria presenta las piezas cerámicas más finas, variadas, y las únicas pintadas, del Archipiélago. De hecho donde han aparecido, ejemplos de Microcerámica, Pintaderas e Ídolos como el de Tara básicamente ha sido sólo en Gran Canaria.

Las decoraciones de las piezas son rigurosamente simétricas, hecho curioso al tratarse de alfarería realizada a mano, no a torno ( y eso que se conocía y usaba la rueda de molino, con lo cual lo del torno para la producción cerámica se desechó de forma voluntaria), al igual que la alfarería tradicional canaria actual. Varias de las obras decoradas reflejan tal armonía en su diseño y proporciones que cuestionan su función doméstica, y se piensa que tuvieran una función ritual. Un exponente claro que se puede ver en el Museo Canario es la pieza descubierta en el Barranco Guayadeque por la banda de Agüimes, la cual presenta pintadas en su lado meridiano y de forma alternante las formas del sol y de la Luna, lo que pudiera representar un eclipse.

En conclusión, en Gran Canaria podemos encontrar los siguientes tipos de representaciones o yacimientos arqueológicos de cultura canarii correspondientes cronológicamente a los periodos del siglo II a.de C. hasta fines del siglo XV:

almogaren amurga1.-Almogaren.- Se trata de recintos generalmente abiertos y elevados, y que son tenidos para uso y función de realización de ritos y cultos religiosos y sagrados, hacia deidades que se ubicaban espacialmente en el espectro estelar. Suelen distinguirse por presentar rasgos de marcas incisas en la piedra, tanto en superficie, en forma de red de intrincados canalillos que comunican las cazoletas, como en pared, que determinan ciertas geometrías y formas triangulares, complementadas con superficies circulares pequeñas o medianas excavadas en la superficie , conocidas como cazoletas, de las que se piensa que eran destinadas a contener determinados líquidos de atribuciones mágico-religiosas.

Por las Crónicas de la conquista de Gran Canaria se sabe de la existencia del mítico Almogaren de Valsequillo, con gran trascendencia religiosa para el antiguo Guanartemato de Telde, defendido por huestes grancanarias comandadas por Tecén y Niguada, y del cual de momento no se han hallado vestigios; se opina que bien pudo estar ubicado en el lugar que hoy ocupa la actual Iglesia de San Miguel Arcángel (con anterioridad la Ermita homónima), o bien en la zona alta de la Montaña de El Helechal, antiguo volcán, en tal caso sí sería entonces susceptible de ser descubierto algún resto arqueológico de este almogaren.

De los almogarenes de que sí constan restos en forma de yacimientos arqueológicos, destacan, entre otros:

-Almogaren del Roque Bentayga (municipio de Tejeda).

-Almogaren de Cuatro Puertas, en lo alto de la Montaña homónima, conocida también como Montaña Bermeja (municipio de Telde).

-Almogaren de Amurga, de los más espectaculares, sito en lo alto del Lomo del Pajarcillo o El Talayón (municipio de San Bartolomé de Tirajana).

cenobio de valeron2.- Granero-Fortaleza, o Agadir.- Se tratan de una estructuras excavadas en la roca de las zonas altas de los barrancos y riscos, que se conforman por una serie de gran número de superficies circulares o cuadradangulares asimismo excavadas y que servían para guardar el grano u otras especies que cada familia o clan de la zona entregaba como tributo al Guanarteme del momento o al Guayre de la zona, como aspecto feudal de claro vasallaje. Actualmente como restos arqueológicos este conjunto de pequeñas y medianas oquedades, distribuidos a modo de panal, se presentan abiertas, en su origen se cerraban mediante tablas de madera que a su vez se sellaban mediante huellas de la pintadera correspondiente y perteneciente a cada familia, como distintivo de origen. Estas estructuras tenían funciones de salvaguarda de posibles épocas de sequía, para disponer granos suficientes para la siembra. Dada la importancia de la agricultura cerealística en esta sociedad, los agadires se ubicaron en zonas fáciles de defender y muy difícil de ser atacadas, en enclaves casi inexpugnables, y eran permanentemente vigilados por guardianes mandados por el Guanarteme, ello explica la denominación de Graneros Fortaleza. Se podía acceder a ellos por vericuetas veredas y empalizadas de madera que se retiraban cuando estos espacios eran atacados. Existen restos de agadires de origen amazigh en el noroeste de África, y curiosamente otra vez, de toda la Canarias anterior a la conquista, solo Gran Canaria ofrece vestigios de haberlos tenido en funcionamiento, quizás por su mayor complejidad social.

Los Graneros Fortalezas más destacados de Gran Canaria son, entre otros:

  • Granero del Cenobio de Valerón, erróneamente tenido en un principio como cenobio o “convento” o lugar de estancia de las Harimaguadas (mujeres destinadas a ayudar al sacerdote o Faycán en los cultos religiosos). Uno de los yacimientos más espectaculares de Canarias; se trata de un enorme granero colectivo, exponente de la relevancia de la actividad agrícola de los grancanarios, y del poder de facto de las castas sociales dirigentes. Se sitúa en lo alto de la Cuesta de Silva, correspondiente al municipio de Santa María de Guía.
  • Granero de La Audiencia, que arroja los datos cronológicos más antiguos, presenta una entrada artificial excavada en su pared norte y resulta espectacular; se ubica en las proximidades de la localidad de Temisas, correspondiente al municipio de la Villa de Agüimes.
  • Granero de Cuevasmuchas, situado en la ladera norte del Barranco de Guayadeque, correspondiente al municipio de la Villa de Ingenio.
  • Granero de Acusa, situado en la zona alta de la pared de la Mesa de Acusa, municipio de Artenara.
  • Granero de la Cueva de Los Canarios, situado en la zona meridiana de la pared nordeste de la Caldera de Bandama, en la divisoria de los municipios de la Villa de Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria.
  • Granero de la Cueva de Los Canarios (denominado al igual que el citado anteriormente), situado en lo alto del antiguo cráter del volcán de la Montaña de El Confital, asociado a un poblado prehispánico de casas-cueva, en La Isleta, municipio de Las Palmas de Gran Canaria.

La conquista castellana de la isla, acontecida a fines del siglo XV, supuso la destrucción de esta sociedad, pero no evitó que pervivieran hasta la actualidad algunos elementos culturales de aquellas gentes, debido al mestizaje que se produjo y que desembocó en la población canaria actual.

Un yacimiento arqueológico prehispánico en Canarias es un espacio que mantiene vestigios identificables de algún tipo de actividad humana de nuestro pasado amazigh. Pero si queremos obtener una visión real y representativa de dicho periodo pretérito, resulta totalmente imprescindible que se preserven estos enclaves sin ningún tipo de alteración.

El conjunto de bienes muebles e inmuebles que proporciona un yacimiento constituye el legado más valioso para averiguar nuestro pasado. Un pueblo que no se enorgullece de su pasado, en este caso el correspondiente a una sociedad y cultura que en su momento y en su propio hábitat fue atacado por el colonialismo resultante de la expansión atlántica de las potencias políticas europeas del siglo XV de su historia, no debe desdeñar sus vestigios arqueológicos, y debemos dar un paso al frente.

Francisco José Cabrera Domínguez

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