«ALÍ» MORALES Y LOS 40 DEDAZOS POLÍTICOS

MORALESPara todos los menores de 25 años, Ali Baba es una plataforma de ventas online tipo Amazon pero en versión China. Para el resto de los ciudadanos Ali Baba es el protagonista de un cuento que se apropió de un tesoro ajeno gracias a unas palabras mágicas: “Ábrete Sésamo” y así entró en la Cueva donde se guardaban esas riquezas.

La ciudadanía se indigna cuando determinados políticos se apropian de lo público para beneficio propio o de sus compañeros de partido. En el año 2013 una ley vino a limitar el número de asesores que los políticos locales podían nombrar sin ningún tipo de control.

 

En administraciones grandes los límites no son excesivamente austeros ya que, en el Cabildo de Gran Canaria, es posible nombrar 27 asesores mediante dedazo político.

Aún así, ese botín político, de 27 asesores   a los que premiar con un sueldo durante cuatro años, nos puede parecer enorme normal o escaso. A Antonio Morales, presidente del Cabildo grancanario le parece escasísimo. Por eso, cuando los jueces le recordaron, en varias sentencias, que no podía nombrar   directores generales como cargos de confianza, empezó a rebuscar las palabras mágicas de acceso a la cueva donde se custodia el tesoro de lo público para incrementar el botín político y así poder repartirlo entre personas de su confianza política.

Siendo una persona muy lista, con mucho poder y experiencia, pronto encontró la fórmula mágica que le permitía desobedecer lo que los jueces le prohibían mediante sentencias (que no podía enchufar en puesto directivos a personal de su confianza política).

Primero “Alí” Morales incrementó a 25 el número de puestos directivos. Ahora modifica la normativa que le obliga que esos puestos directivos sean designados bajo criterios profesionales. Así, “Alí” Morales tiene 25 empleos más donde enchufar a los de su confianza y llegar a los 40 dedazos políticos en el cabildo grancanario.

“Alí” Morales ha intentado explicarlo pero sus explicaciones no son convincentes. Primero, argumentó que así quiere modernizar el Cabildo. Nunca habían sonado tan intensas las carcajadas de los empleados del Cabildo, ya que proponer modernizarlo con políticos enchufados viene a ser lo mismo que proponer a Atila para el Premio Nobel de la Paz.

Después “lo picó más menúo para la cachimba” y nos explicó que era incomprensible que su jefe de gabinete tuviera que ser elegido con publicidad y concurrencia, siendo un cargo de confianza.

Ahora las risas ya no venían de dentro del Cabildo sino de todas las administraciones públicas donde existe el puesto de jefatura de gabinete. Todas, absolutamente todas, saben que la jefatura de gabinete es el ejemplo de puesto reservado a personal eventual, es decir, a personal de confianza política.

El problema es que Antonio Morales ha reconvertido incorrectamente la jefatura de gabinete, que es un puesto de confianza, en puesto directivo, es un puesto profesional. Con este cambio erróneo ya sabemos que “Alí” Morales es incapaz de distinguir la diferencia entre un profesional de la gestión pública y un coleguilla del partido.

Si antes no lo remedia algún milagro de los que la política no suele dar ejemplos, Antonio Morales, actuando como un neonato Ali Baba, entrará en el escondite del tesoro (de lo público) y repartirá enchufes públicos entre personas de su confianza. Solo por eso, exclusivamente por ser de su confianza.

Y lo hará nuevamente invocando la fórmula mágica que abre esa cueva del tesoro: “Ábrete Sésamo” para repartir, exclusivamente entre quienes son de su confianza, el botín de los 40 dedazos.

DOLORES ARMIJO

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