1º CANARIAS: PRIMERO NACIONALES….DICEN

Estos falsos nacionalistas, tránsfugas de manual bien regados por los dineros de esa recalcitrante oligarquía tinerfeña que históricamente ha preferido una Canarias dócil antes que una Canarias libre y con criterio propio, representan un esperpento político que a ratos provoca risa y a ratos vergüenza ajena.
La operación intenta venderse como una bocanada de esperanza a golpe de titular amable y fotografía estudiada. Pero cuando uno rasca un poco la pintura, aparece lo de siempre: intereses, ambiciones personales y mucho marketing político financiado por quienes nunca han creído en otra cosa que no sea conservar sus privilegios.
Más que esperanza, lo que transmiten es lástima. No por falta de recursos ni de propaganda, sino por lo chabacano de la maniobra. Creen que el pueblo canario todavía compra cualquier envoltorio si le ponen una bandera al lado.
1º Canarias ha ido recogiendo por los municipios lo más variado del saldo político disponible: retales de aquí y de allá, unidos no por un proyecto común, sino por el pegamento universal de la ambición.
Al frente, quien después de gobernar su pequeño terruño ha llegado a la conclusión de que todo el monte es orégano y que el siguiente destino natural es el Olimpo de la política canaria.
Pero la política no es una romería donde el que más ruido hace termina llevando el santo. Y Canarias tampoco es una finquita donde se pueda pasar de alcalde local a salvador del Archipiélago por obra y gracia del ego.
Al final, detrás de tanta royo grandilocuente, asoma lo de siempre: enchufismo, supervivencia política y el empeño de mantenerse agarrado al machito para no perder el abrigo que da vivir de lo público mientras se dispara con pólvora ajena.
Mercenarios disfrazados de patriotas. Una figura tan vieja en Canarias como los caciques que los financian y tan previsible como la calima en agosto.
MIGUEL MONZÓN
