MAYOYA, UNA DESPEDIDA QUE NO ES UN ADIÓS

Hoy le pusimos música, flores y mucho cariño a una despedida que no es un adiós, sino un “hasta siempre”. Nuestra querida pediatra María Dolores González, “Mayoya” para todo el pueblo, se jubila cuelga el fonendo tras años de curar no solo cuerpos, sino también corazones.
Por sus manos han pasado generaciones de niñas y niños que la recordarán siempre con una sonrisa… y alguna que otra piruleta.
Por tus manos han pasado mil sonrisas de colores…
Hoy quisimos acompañarla de una forma especial, con una serenata en la consulta, unas coplas hecha con todo el alma, cantada por nuestra querida amiga Teodora Suárez, conocida en el pueblo por “Hermana” y por Bárbara Medina y con el sonido mágico del timple de Laura Martel. Porque Mayoya se merece eso y más.
Gracias por tanto, por todo y por siempre. Que esta nueva etapa esté llena de calma, de alegría y de merecido descanso.
COPLAS A NUESTRA PEDIATRA
Por tus manos han pasado
mil sonrisas de colores,
curaste cuerpo y alma
sembrando siempre valores.
Tus recetas fueron besos,
tus vacunas, mil abrazos,
y en cada lágrima rota
pusiste alivio en pedazos.
Hoy que cuelgas el fonendo,
te decimos de corazón:
¡gracias por ser la pediatra
que curó más con amor!
