EDITORIAL: LOS POLÍTICOS NOS AHOGAN

subir-impuestosEn un momento muy crudo e insostenible para la sociedad actual entramos en un nuevo año sobre el cual se han puesto muchas expectativas de recuperación económica, sendero que tendremos que recorrer para comprobar que estas promesas son reales.

Después del camino de espinas que nos ha hecho pasar la clase política y los poderes económicos que controlan la situación, pensamos que esta es otra más de las salidas hacia adelante para acallarnos y seguir viviendo en el machito, echando lastre para que nos lo creamos.

La realidad viene refrendada por los hechos, la casta política y su pléyade de ejecutores bancarios han ido ejemplificando día tras día que esa casta solo mira para sus intereses particulares y que con el dinero de todos viven sumidos en el lujo y el derroche, evadiendo y malversando sin que el estado ni la justicia les ponga freno. Es más, con el dinero de todos se les salva de una gestión nefasta, de una incompetencia que tendrían que pagar con su patrimonio personal. Pero no es así, se les protege y siguen haciendo de las suyas, de ahí que sea muy complicado tragarnos los cantos de mejora y recuperación.

impuestos nos machacanLo que nos ha mostrado el devenir de los últimos años es que los recortes en general han recaído sobre el pueblo llano, pero la clase política, altos cargos, monarquía, etc., se ha salvado de dicho filtro, porque a la reducción de salarios, al hundimiento de la empleabilidad, a la subida de impuestos, a la creación de nuevas cargas, a la supresión del estado del bienestar, al secuestro de libertades, se les pone rostro y no es precisamente el de las clases privilegiadas.

Llámese Rajoy, Rivero o Atta, cada uno de ellos han ido aplicando políticas de asfixia económica para el pueblo y dónde antes de las elecciones prometían una cosa ahora hacen todo lo contrario. Es más, cada vez buscan más posibilidades de creación de nuevos impuestos para sanear las arcas públicas, que al final no sirve para nada, porque lo que nosotros aportamos se lo llevan otros para paraísos fiscales o lo gastan en obras innecesarias proyectadas de cara a la galería, para conseguir comisiones o para captar votos en las próximas elecciones.

A todo esto añadir, que de forma histórica y cíclica, se ha permitido a los gobernantes que derrochen o que endeuden a las arcas públicas, por encima de lo permitido sin que la justicia haya puesto coto a tal desafuero, para luego venir el gobierno de turno y crear créditos que les permitan vivir en la impunidad de la mala gestión, salvando a los políticos de medida judiciales rígidas que les hagan ver que con el dinero de todos no se juega, que las entidades públicas hay que gestionarlas como si fuera nuestra propia casa y no un coto privado en el que actuar a su antojo.

Hoy estamos sufriendo la ineficacia de unas administraciones públicas horrendas en las cuales se han aposentado una caterva de enchufados e incompetentes que han hundido en la miseria la economía y que por ende, sacan del bolsillo de los ciudadanos los fondos para tapar esos agujeros y ni siquiera se sonrojan por ello. Nos lo venden como un mal ineludible: “No nos gusta, pero tenemos que hacerlo así”.

morgan

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