VALLE CASARES, LA SOLANA Y BARRANQUILLO JUAN INGLÉS

RUTA APTA PARA TODO TIPO DE MOTOS

En esta ocasión bajamos de las cumbres para volver a las medianías. A los paisajes de barrancos y valles, donde la vegetación cambia totalmente de expresión, recordándonos en cada mirada, la increíble variedad y riqueza de nuestra flora y fauna. Para ello nos vamos a la linde de dos municipios de costa y medianías, como los son Telde y Valsequillo. 

Hablamos de un recorrido corto e intenso descubriendo algunos rincones tan solo transitados por los lugareños. 

Esta ruta es apta para todo tipo de motos, aunque la pista es estrecha en algunos pasos, siempre es asfaltada y transitable. 

Vamos a partir de la plaza del Valle de San Roque, allí junto el bar de Adán, donde tomamos el cafecito de arranque, observamos el palmeral que está en manifiesta recuperación, tras unos años de plaga del picudo rojo, vuelve una salvación lenta. 

Destacamos además dos curiosidades, la Iglesia del Valle San Roque, comentan que es la más grande de la zona, pues el edificio de la misma se encuentra en Valsequillo, y la sacristía en Telde. Curioso detalle entre lindes. Y la segunda curiosidad, que la primera niña que se bautizó en esta iglesia fue una tía mía, Rosa Ramírez Suárez, en 1940.

Bajamos por la GC-810 en dirección a Telde. Cruzamos el puente de San Roque y aproximadamente un kilómetro más abajo, en el barrio de la Solana, encontramos la calle Roble -estrecha- que baja a la derecha y en desnivel hasta ganar el barranco de San Roque por en medio de las famosas berreras, un lugar de mucha tradición y cultivo de esta planta famosa en canarias para los potajes.

Llegamos al barranco y nos obliga a subir hacia la cresta de San Roque, por el centro del barranco, con una visión excelente de los palmerales y del Lomo del Rayo, conectamos con la calle del Palmeral carretera de la fuente agria, que baja al barranco y que tomamos para cruzar al otro lado de la ladera en dirección al Barranquillo de Juan Inglés.

Un lugar encajonado y perdido en una de las grietas de la Montaña de Las Palmas por la cara norte. Aproximadamente dos kilómetros hasta el final de Juan Inglés, para observar algunas edificaciones antiguas y la visión del Palmeral y la fuente de aguas de San Roque abandonada y víctima de las guerrillas de pintura. 

Tenemos que volver en dirección al valle de San Roque y a su plaza, desde donde partimos. Hay una curiosidad y es varios oasis de palmeras en los diferentes barrancos que circundan el valle, y que son dignos de unas hermosas fotos por el estado de conservación, sobre todo el del Valle Casares.

La visión del bucle cambia totalmente de fotograma a medida que realizamos el recorrido, con un paisaje muy pintoresco de medianías. San Roque celebra sus fiestas patronales en agosto y sus buenas verbenas fueron famosas en otros tiempos. El lugar tiene varios restaurantes buenos de comida casa Adán y Bar Brito, en Cuevas Negras.

Conoce, descubre y cuida tu tierra

FELI SANTANA

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