LOS GEMELOS GRILL, OFERTA GASTRONÓMICA CERCANA

Siempre estamos dispuestos a coleccionar y propagar rincones, lugares y recomendaciones. El caso que nos ocupa en Valsequillo, rompe las tres reglas principales de lo romántico y esencial. Las tres Be: Bueno, Bonito y Barato. A lo que nuestra singular manera de entender las cosas significa en cristiano, CPC: Calidad, precio y cercanía.
Ayer, fui testigo de un nuevo encuentro, para mí llamado descubrimiento. La localización está en el Valsequillo, novedoso, emergente, ese núcleo de gente cercana y afable, que han decidido venirse a invertir y compartir su experiencia laboral y familiar en este pueblo, comenzando por el asentamiento poblacional y floreciente de la entrada al municipio.
Este Restaurante del pueblo, está en la Barrera, ahí en la entrada a los Llanos del Conde. Con la tempestad del crecimiento poblacional y apostando fielmente por los principios de la continuidad, que no es otro que el servicio, la atención y los deseos de agradar, despachando amor comestible.
Su aventura gastronómica ha pasado por diferentes pueblos – Arucas, Las Palmas y Valsequillo- hasta encontrar este lugar de medianías y autenticidad. Son nómadas en busca de regalar la felicidad en el comistraje, llevan un año en la recta de La Barrera, cerca de los servicios básicos y su apuesta pasa por el cultivo de tiempo y dedicación, por ello y por esta fina intervención en la apuesta gastronómica, abren sus puertas 4 días a la semana, con la sabiduría que están avalados por su buena nueva.
Margarita es el alma mater de la parrilla y de la cocina. Su sabiduría engancha el paladar de cualquier forofo a la buena mesa, pero se rodea de la familia y gente con juventud y simpatía. Gabriela, atiende con su desparpajo juvenil a la clientela que comienza las exigencias de lo profesional, pero ella lejos de intimidarse, sonríe y sirve el elixir de la buena mesa.
Atención y aprendizaje. El Grill restaurante, Los Gemelos tiene un dilema. La curiosidad de su nombre, que a nosotros se nos antoja un enlace romántico e incluso una historia de amor. Porque gemelos son los hijos de un segundo matrimonio y su presencia simbólica en las carantoñas de la familia, es sinónimo de amor y apuesta por la comunidad.
Llevo más de cuarenta años en este pueblo y salvo excepciones puntuales, pocos restaurantes y apuestas gastronómicas me han sorprendido. Sobre todo, porque cultivar “las tres Be”, es un reto casi irreconocible. Dios quiera que esta buena nueva no sea un capricho transitorio. Por ello, aconsejamos a quien guste de los nuevos descubrimientos culinarios y rincones escondidos, que llamen y reserven una cita en los Gemelos – La Barrera- Restaurante Grill.
En nuestra insistencia siempre nos quedarán esos gozos del descubrimiento.
FELI SANTANA
