TRIAL DE GRAN CANARIA, UNA HISTORIA CON MUCHOS NOMBRES PROPIOS

OCASIÓN EXCLUSIVA DE CELEBRACIÓN DE “BODAS DE ORO DEL TRIAL CANARIO”. 

El Trial Gran Canaria en este año de celebraciones especiales donde el deporte del trial activo cumple 51 años –Bodas de Oro– y tras una pandemia que aún colea y no permitió la onomástica el pasado 2020. Hará concesión especial a todos los participantes del trial, entregándoles una medalla del recuerdo de los 50 años de actividad del trial de competición en la isla de Gran Canaria. El Ayuntamiento de Santa Brígida, a través de la Concejalía de Deportes, sensible con la celebración, quiere dejar constancia de su aportación, junto al recuerdo de la memoria de la organización Moto Club Las Palmas Roque Nublo y la Federación de Motociclismo de Gran Canaria

El trial de competición debe su existencia a la iniciativa y puesta en escena de La Peña Motorista Gran Canaria y a su recordado mentor; Sergio Bolaños. Aquel 9 de marzo de 1971 en San José del Álamo, arrancaba esta bonita historia del trial en la isla, la emoción de una competición diferente hizo vibrar a muchos de los que aún refrescan su memoria, como algo espectacular y recordado. 

De aquellos afortunados pioneros podemos recordar en flashes algunos nombres ilustres y míticos dentro del panorama del motociclismo de Canarias. A la pregunta de que pensó la primera vez que vió una moto de trial rodar por las islas. 

Saturnino Perera: La primera vez que yo vi una moto de trial subiendo por la montaña, fue en los Chorros de Firgas, me enamoré perdidamente del concepto, me atrapó la emoción. Fue un flechazo que me llevó a soñar con comprar una de aquellas máquinas que eran capaces de ir campo a través y pasar por lugares increíbles. Mi vida y mi familia hemos estado unidos a esta pasión. Con más de cincuenta años activo y varias generaciones posteriores que siguen montando y defendiendo el honor del trial con el “Team Perera”. 

Pepe Moreno: Yo hacía el “cabra” con la Puch DS50 en los repartos del butano, cuando era muy joven. Recuerdo que me invitó Sergio Bolaños a que probara unas motos de campo de trial que había traído a la isla y cuando llegué y vi aquellas motos llenas de barro de rodar campo a través me emocioné mucho y quería probarlas. Lo curioso que con la experiencia que tenía de rodar por todos lados, me adapté hasta el punto que se quedaron impresionados de lo que era capaz de hacer con naturalidad en el trial. Me pusieron de piloto oficial sobre la marcha y fui varios años a correr a Santigosa. Aún conservo la Bultaco Sherpa Kit Campeón, que me regaló Don Álvaro Padrón, de Salón Mercurio, por ser el piloto oficial- fueron unos años muy bonitos hasta que me fui hacer “Las Américas”. 

Jose Calcines: El primer trial que yo participé fue en Pedro Hidalgo, a principios de los años setenta. Las motos eran una maravilla. Poder escalar por todos lados con ellas con una conducción suave y de equilibrio. 

Tenemos conciencia de recuerdos manifiestos de aquellos pioneros del trial, que en los inicios tuvieron las motos justas para la competición y muchos adaptaron máquinas de otras perchas a la llamada del todo terreno o trial. Así destacamos el caso de Juan Artigas, con la elaboración de una Ducati 200 élite en una máquina de trial adaptada y con una respuesta bastante genial. Ahí compitió unos años con notable éxito y espectáculo. Hasta el mismísimo director de Mototran, el Sr. Virgili de Ducati España, quedó gratamente sorprendido por aquel invento del mago de Artigas. 

O la adaptación de Antonio Trujillo con su Bultaco Lobito a los primeros triales. Alguna Honda CB50 adaptada hubo también en los inicios. Y ya avanzados los años ochenta vemos un injerto bastante curioso del amigo Baixa y Calcines. La Baical. Con recambios de Bultaco y Montesa. Luego en los últimos años, nos sorprendió nuevamente Nino Perera con su PER. Una Joya sobre la base de una Fantic 303. Totalmente reinventada al trial clásico moderno. Motos y artistas se unieron para definir su pasión más allá del deporte y consolidaron historias para seguir derrochando creatividad y memoria. 

Los triales en Canarias comenzaron llamándose por topónimos del lugar donde se realizaban, Trial San José del Álamo, Trial Siete Puertas, Trial de Firgas, etc. Le siguió llamarse por estaciones, trial de invierno, trial de primavera, trial de otoño. Luego por santos: Trial San pedro Mártir, Trial Santidad, Trial la Inmaculada. Más tarde, por animales; trial la baifa, trial el cabrero, trial la machorra. E incluso los artículos periodísticos se firmaban con seudónimos, el caso de “veloz” Sergio Bolaños. En la última etapa, llegaron los nombres de islas, Trial Lanzarote, Trial el Hierro o Trial Gran Canaria… 

Por supuesto muchísimos pilotos firmaron el gran libro de las revelaciones en la conducción del equilibrio sobre dos ruedas. En la primera época. Destacaban el gran Pepe Moreno, Juan artigas, Pipe, Nino Perera, Pedro el Ruso, etc. La segunda generación destacaba, Sergio Bolaños, Javier Cabrera, Pepe Quintana, Jorge Gómez. La siguiente, Jorge Hidalgo, Iván Santana, Idelfonso Trujillo, Javi Guzmán, Héctor Sarmiento, etc. En la posterior y última hornada, José Santana, los hermanos Naranjo, Borja e Iván. Todas las generaciones han tenido sus pautas de alzamiento y olvido. Aunque en las laderas de El Sardo, Tafira y Siete Puertas, en las medianías de Santa Brígida, Telde o Valsequillo el trial se mantenga de generación en generación de trialeros camineros a trialeros competitivos. Es un deporte de arraigo en la sociedad canaria que cuenta con muchos adeptos y practicantes, siempre polarizados en los límites geográficos por cuestiones medioambientales.

EL TRIAL GRAN CANARIA, MEMORIAL DE ALBERTO SANTANA SE CONVIERTE EN ESE ESPEJO DEL ALMA TRIALERO CANARIO

Sin duda los principales mentores de este deporte integrado en Canarias, que llegó de la mano de Sergio Bolaños en 1970 y su incombustible Peña Motorista Gran Canaria. Y que indiscutiblemente arraigó la práctica durante casi 40 años ininterrumpidos. Y a los que otros clubes posteriores se fueron sumando para defender tal honor: Las Palmas Roque Nublo 29 años, Acero 20 años, Guayadeque 5 años, El Gamonal 5 años, Gran Canaria Sur 4 años, Ajodar Arimadan 3 años, Toma Plátanos 3 años, etc. Un ranking que simplemente mantiene el honor del trabajo de estas bodas de oro y que la continuidad con la nostalgia de todos se preservará. El Trial Gran Canaria, Memorial de Alberto Santana se convierte en ese espejo del alma trialero canario, que define la pasión por los grandes triales con la participación de las mayorías y el compromiso de todo el colectivo. 

El único piloto atemporal que continúa activo desde aquel primer trial de San José del álamo en marzo de 1970 es Pepe Moreno. Que estará una vez más para defender el honor y la bandera del trial de Canarias. Con 51 años activo. Grande su trayectoria y completa su genialidad. 

Feliz onomástica para todos. 

Feli Santana

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