LOMO LA PALMA. TRES CRUCES Y VERDEJO

En este periplo norteño de descubrir palmo a palmo la isla de Gran Canaria, nos seguimos moviendo en los barranquillos del Norte, esos que huelen a cultivos de papas y hortalizas, rincones que guardan arados, tractores y camionetas enterregadas de uso agrícola. Y es que esta despensa como bien su nombre indica, le acompaña el verdor, el fresco y las tierras fértiles donde labrar las delicias de la mesa. 

Nos ubicamos en la cara norte de Montaña alta de Guía, para bajar por el Lomo La Palma, hay que recordar que estos lugares están plagados de carreteras rurales de buen asfalto y sin señalizar muchas de ellas. Por ello es importante que con la intuición de un buen aventurero vayamos avanzando en estos escenarios, que o bien nos lleva a una finca particular o la mayoría nos saca otra vez a la carretera principal de conexión comarcal para sorprendernos de un paseo entre recovecos. 

En este bucle que vamos a realizar de aproximadamente unos 10 kilómetros, nos va acompañar a ambos lados de la senda que tomamos, el nacimiento del barranco del Calabozo en leves vaguadas detrás de la montaña alta, bajamos Lomo La Palma, por los Llanos de la Corona para conectar con el barrio de las tres cruces después de cruzar el barranquillo, giramos por la general GC-70 y en 200 metros volvemos a bajar al barranquillo del calabozo detrás del bosque de pinos del cercado. 

Ahora subimos hacia la montaña de nuevo por el barranquillo entre cañaverales y casa terreras llenas de trabajo agrícola, la carretera estrecha se esconde entre vegetación y va descubriendo los asentamientos de las familias del lugar que han encontrado en este paraíso su supervivencia a cambio de trabajar la tierra, ahora cruzamos Verdejo con ese encanto de campo olvidado, olores a estiércol de vacas y alpendes y pastizales amontonados bajo cobertizos de tejas. 

Escalamos el Lomo de Verdejo de nuevo hasta la carretera principal que accede a Montaña Alta, saliendo a la casa de los pitones de bonita estampa, en un callejón cortado a pico en la tosca nos encontramos de nuevo en la general y de ahí a donde queramos continuar, bonita opción subir a ver al amigo Amado del restaurante Piedra Molino en el pueblo Montaña Alta, o bajar a Bascamao, para seguir descubriendo rincones de una isla escondida. Este recorrido es apto para todas las motos, todo asfalto y pistas estrechas y tiene multitud de variedades y alternativas que pueden convertirlo en pasadizos de pura aventura dentro de un territorio agreste.

Descubrirlo y memorizarlo puede ser la asignatura recomendable en invierno o primavera mejor, ya que el escenario es de pura belleza alisia. 

 Conoce, cuida y respeta tu tierra

FELI SANTANA

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