LOS NÚMEROS NO MIENTEN

2023…178,8 DÍAS PARA PAGAR. SÍ, LEYERON BIEN: 178,8 DÍAS. CASI SEIS MESES ESPERANDO PARA COBRAR.
Mientras la ley dice que hay que pagar a los proveedores en 30 días, el AYUNTAMIENTO DE VALSEQUILLO CERRÓ 2023 con un periodo medio de pago de 178,8 días. Un auténtico récord, pero de los que nadie quiere colgar en la pared.
Y POR SI ALGUIEN TIENE MALA MEMORIA, EL ALCALDE ENTONCES ERA PACO ATTA, AL FRENTE DE ASBA-CC.
Lo curioso no es solo el dato. Lo verdaderamente llamativo es ver ahora a los mismos que dejaron semejante panorama venir a dar lecciones de gestión. Hay que reconocerles una cosa: la confianza en sí mismos la tienen por las nubes.
Porque vamos a ver… si dejaste una casa patas arriba, las facturas acumuladas, los cajones llenos de problemas y los expedientes cogiendo polvo, ¿con qué cara vienes seis meses después a preguntarle al que está fregando el suelo por qué todavía hay suciedad?
Eso es como pegarle fuego al monte y luego presentarte con una botella de agua para preguntar por qué sigue saliendo humo.
Los datos ya reflejaban desde hace tiempo una preocupante falta de planificación y control económico. Y no hablamos de un problema que apareció de repente en 2023 como por arte de magia. Hablamos de una forma de gestionar que llevaba años acumulando retrasos, desorden y problemas administrativos.
Ahora empiezan a conocerse además situaciones que podrían obligar al Ayuntamiento a devolver subvenciones por proyectos no ejecutados dentro de plazo. Si eso termina confirmándose, no será culpa de los Reyes Magos ni de una alineación planetaria. Será consecuencia de una gestión de ASBA CC que dejó demasiadas tareas sin hacer y demasiadas obligaciones sin cumplir.
Y mientras tanto, los mismos responsables salen a repartir culpas a diestro y siniestro, disparando contra todo lo que se mueve. Una estrategia curiosa: romper los platos y luego indignarse porque alguien tiene que barrer los cristales.
Lo que muchos vecinos se preguntan es sencillo: ¿cómo se puede gobernar durante catorce años, dejar semejante herencia económica y administrativa, y después aparecer como si uno no hubiera roto un plato?
Eso sí que tiene mérito.
Quizás antes de señalar a nadie convendría hacer un pequeño ejercicio de memoria. Porque estos lodos no aparecieron solos. Son el resultado de muchos años de polvos acumulados.
Y en Valsequillo ya va siendo hora de hablar menos de propaganda y más de responsabilidades.
PORQUE LOS NÚMEROS NO VOTAN, NO MILITAN Y NO TIENEN COLORES POLÍTICOS.
PERO TAMPOCO MIENTEN.
MIGUEL MONZÓN
