IDAIRA HERNÁNDEZ REIVINDICA EL PAPEL DE LA MUJER EN EL SECTOR PRIMARIO

Idaira Hernández decidió hace dos años dedicar su vida a la ganadería y cambiar de rumbo su vida: “Dejé atrás mi anterior trabajo para dedicarme por completo a la ganadería”. Habla con ilusión de este cambio porque contando con el título universitario con Grado en Traducción e Interpretación, por tradición familiar le llamó la atención el centrarse en el trabajo agroganadero.
En declaraciones hechas a Canarias7, Idaira aboga porque se cambien los prejuicios sociales que se han introducido en las nuevas generaciones sobre que el trabajo en el campo y la dedicación a la ganadería requiere mucho esfuerzo y sacrificio, pues si se pierden los valores y la importancia del mundo rural peligra nuestra supervivencia.
Considera que desde las distintas administraciones se debe hacer el mayor esfuerzo para acercar y formar a los jóvenes al mundo rural porque puede llegar el momento en que desaparezca este modelo económico, dado que cada vez hay más pueblos dormitorio donde no se incentiva un consumo de cercanía porque no se trabaja el campo.
Idaira tiene su propia ganadería en unos terreros familiares heredados en el pueblo de Tenteniguada, Valsequillo, y se siente orgullosa de seguir la estela de sus abuelos: “Mi pasión por la ganadería viene de mi abuela. A mí y a mis primos nos enseñó desde que éramos pequeños a hacer queso y a ordeñar las cabras”
Reivindica el papel de la mujer en el mundo rural y lucha porque se valore mucho más su papel en este ámbito porque tradicionalmente siempre se les ha tenido “a la sombra del hombre en el sector primario, siendo la mujer la que se quedaba en casa y el varón el que trabajaba el campo y cuidaba los animales”.
Considera que aunque se ha evolucionado bastante, entiende que todavía falta mucho por hacer dado que el machismo sigue siendo una carga en esta profesión, sobre todo en el mundo ganadero. Idaira se muestra orgullosa de ser un ejemplo donde la mujer se puede dedicar a la ganadería y a realizar todas las labores propias del mantenimiento y crianza: pastorear, ayudar a dar a luz a los animales, hacer el queso, etc.
“Los jóvenes deberían interesarse en preservar los oficios que se han hecho desde siempre en el campo”, indica Idaira, para quien las instituciones públicas deben dar el paso y conseguir que haya más gente que se dedique al sector rural. Pide más esfuerzo en este sentido por parte del Gobierno de Canarias y Ayuntamiento y bajo la experiencia adquirida en estos dos años afirma que “El Cabildo es la institución que más se implica en apoyar a los ganaderos, tiene un contacto directo y cada poco tiempo viene alguien del Cabildo para preguntarme a ver si me hace falta algo. Ese es el camino a seguir si no queremos que profesiones como ésta acaben muriendo”.
Debido a la constante defensa que hace para que se valore la figura de la mujer como referente en el mundo rural, ha sido invitada a una mesa redonda en Tenerife el 15 de octubre en el marco de la celebración del Día de la Mujer Rural.
REDACCIÓN EL NACIENTEDIGITAL



