LA REHABILITACIÓN DE EL CUARTEL EL COLMENAR, UN ATRACTIVO DE PRIMER ORDEN

La compra de El Cuartel el Colmenar por parte del Ayuntamiento de Valsequillo el lunes 22 de diciembre de 2025 se ha convertido en un hecho histórico para el municipio, dado que era una demanda vecinal de décadas instando a que dicho edificio de alto valor arquitectónico y patrimonial pasara a ser de titularidad pública.
Se ha tenido que esperar a la llegada de un nuevo grupo de gobierno a la corporación local integrada por Asamblea Valsequillera (Juan Carlos Hernández, Inmaculada García, Cristina Suárez y Armando Suárez), El Cambio Necesario PSOE-VPL (Víctor Navarro), Plataforma Vecinal Por Valsequillo Tajinaste (Ibán Medina) y la concejal no adscrita Lucía Melián, tras una moción de censura para que estes deseo se hiciera realidad.
Tras hacerse efectiva esta adquisición, este medio ha considerado oportuno entrevistar al Alcalde-Presidente de la corporación local, Juan Carlos Hernández Atta, para que nos explique como ha sido todo el proceso y lo que supone la compra del Cuartel el Colmenar para nuestro pueblo.
-Se cumple un hito histórico en Valsequillo. La adquisición por parte del Ayuntamiento del Cuartel El Colmenar . ¿Cómo se siente al rubricar este logro en tan corto tiempo de gobierno?

Estamos muy contentos y felices porque, como bien apuntas, se trata de un hito histórico para Valsequillo. No estamos adquiriendo sólo un edificio y una finca. Hemos recuperado para Valsequillo un pedazo de su historia como pueblo. La conquista de Gran Canaria acabó en 1483 y el Cuartel de El Colmenar data de 1530. Este edificio representa un viaje en el tiempo que nos permite descubrir un capítulo de la historia de Valsequillo, que nos permite entender mejor nuestra historia. Estamos hablando del único edificio que se mantiene en pie de aquella época. ¿Te imaginas la cantidad de historias que deben haber vivido esos muros? Para los que amamos la historia y, particularmente, la historia de Valsequillo, esta era una asignatura pendiente desde hace años.
Al día siguiente de tomar posesión me informaron que en un mes había que devolver dos millones de euros (el 31 de diciembre). Un millón tenía como destino la Zona Comercial Abierta y el otro para la compra y rehabilitación del Cuartel. La primera inversión la salvamos con la solicitud de una prórroga que ya está concedida y que nos da un año más. Pero para el cuartel no había más margen porque ya nos habían concedido una prórroga. Así que sólo nos quedaban dos opciones: trabajar a tope y luchar por esos recursos hasta el último día o resignarnos a devolver el millón. Desde el primer día lo tuvimos claro: elegimos trabajar y luchar porque no sabíamos cuándo íbamos a volver a disponer de una oportunidad y de unos fondos tan cuantiosos como estos. Y el trabajo en equipo, ha dado su resultado.
-El que fuese de titularidad pública este edificio emblemático era un deseo histórico de muchos vecinos. ¿Por qué no se había llevado a cabo hasta este momento?
Efectivamente. Este era un sueño por cumplir para Valsequillo. En torno al Barranco de San Miguel surgieron los primeros asentamientos prehispánicos de la zona. El agua era un recurso fundamental. El agua era vida. Y esto también ocurrió tras la conquista. Por eso se eligió el Barranco de San Miguel para asentar el Cuartel. El sueño de recuperar el cuartel y que pasara a manos públicas ha sido un deseo que lleva décadas en la mente de muchos valsequilleros. De hecho, cuando Asamblea Valsequillera gobernó entre 2007 y 2011 se intentó adquirirlo, pero no se alcanzó un acuerdo entre las partes.
En esta ocasión, disponer de fondos directos del Ministerio de Cultura para la adquisición del Cuartel ha sido un elemento clave porque Valsequillo, como municipio pequeño y con fondos muy reducidos para inversiones, no se habría podido permitir desembolsar este dinero por el Cuartel.
Pero mi alegría no es completa porque este dinero venía para la compra y rehabilitación del Cuartel. Hemos salvado la compra, pero no la rehabilitación, porque es materialmente imposible afrontar esta tarea en 40 días. Esto nos obligará a devolver el resto del dinero. Si desde que se concedió la subvención en diciembre de 2022 se hubiese llevado este ritmo de trabajo, hoy el Cuartel sería del pueblo y, además, estaría casi restaurado. Pero como ocurrió con otras muchas inversiones, se comenzó a trabajar muy tarde y eso siempre tiene consecuencias negativas. Al menos hemos salvado la compra y me quedo con eso.
Ahora tocará trabajar para conseguir fondos de otras administraciones para rehabilitarlo.

-Desde hace mucho tiempo había sido incluida su compra hasta en compromisos electorales, pero siempre ha sido una promesa incumplida. Cree que ha existido dejadez crónica al respecto.
No es una creencia. Son los hechos. Cuando consultas el expediente del Cuartel de El Colmenar puedes hacer un seguimiento al detalle de cada paso que se dio. Efectivamente, el Cuartel se utilizó como gancho para las elecciones, como se hizo en su día con el centro de día, el Hiperdino o la GC 41. Y sólo en el caso de la GC 41, veinte años después de prometer su ampliación, se empezaron a dar pasos. El resto de promesas han quedado en palabras vacías y engaños.
Y el Cuartel de El Colmenar iba en la misma línea. Si no intervenimos, tendríamos que haber devuelto un millón de euros, más los intereses como ocurrió, por ejemplo, con el millón de euros del Consejo Superior de Deportes para el Centro de Tecnificación, que pedimos 1 millón y el gobierno anterior tuvo que devolver el millón más 210.000€ en intereses.
La dejadez ha existido con este proyecto y con otros muchos. Ahí está la hemeroteca para corroborarlo. Por eso era tan necesario un cambio en este pueblo. Para dejar de perder recursos y empezar a recuperar a Valsequillo de la caída libre en la que había entrado en los últimos años.
Nos va a costar mucho trabajo y, en algunos casos, como la financiación europea del Proyecto de Turismo Sostenible en Destino, dotado con 2 millones de euros, habrá que devolver mucho dinero porque el plazo acaba en junio de 2026 y el gobierno anterior tenía ejecutado menos del 30%. Y este tipo de proyectos, con financiación europea lleva una vorágine administrativa que ralentiza mucho los tiempos. Otra vez nos penalizará haber empezado muy tarde. Haremos todo lo posible, pero los milagros en la administración pública no existen.
-Desde cuándo existía una partida para este fin y por qué no se había agilizado el expediente hasta ahora?
La partida se aprobó en diciembre de 2022 y se hizo efectiva a principios de 2023. Una inversión de este tipo, que es muy compleja y conlleva muchísimos trámites administrativos y técnicos requiere que se trabaje a tope desde el principio. Sin embargo, se dejó pasar el tiempo y cuando llegamos nos encontramos con el problema encima y sin casi tiempo para poder resolver.
Sólo el trabajo en equipo de toda la comisión del PEDSI, la voluntad de los técnicos de Cultura, Urbanismo y Economía, junto a la implicación personal de los tres concejales de esas áreas (Armando Suárez, Cristian Suárez y Víctor Navarro) ha permitido lograr que la compra del Cuartel sea una realidad. A mí me tocó la labor de interlocutor con la familia y agilizar los trámites con otras administraciones (Cabildo, Gobierno de Canarias y Ministerio de Cultura) para llegar a tiempo. Y en todas esas administraciones, encontramos muchos aliados. Ha sido muy complicado por la falta de tiempo, pero también ha sido gratificante encontrar a tantas personas comprometidas, tanto dentro como fuera de Valsequillo.
-Qué va a suponer el retraso en la ejecución de la subvención a nivel económico?
Como te comentaba antes, todo el dinero que no hemos utilizado para la compra del cuartel y los 6844 metros de la finca, habrá que devolverlos. Es decir, casi 380.000€. Con ese importe, según nuestros cálculos (en función de los informes de nuestros técnicos) podríamos haber costeado la mitad de la rehabilitación. Sin embargo, tendremos que devolverlo. Por eso nuestra alegría no es completa.
Espero que quiénes tienen que hacer autocrítica reflexionen. No se puede tardar dos años en poner en marcha un proyecto de este tipo.
Pero no nos desanimamos. Vinimos a trabajar y asumir lo que nos íbamos a encontrar. A partir de enero iniciaremos una ronda de contactos y reuniones por diferentes administraciones para intentar conseguir los fondos necesarios para la rehabilitación. Hemos logrado lo más complicado. Lo demás vendrá con trabajo y coordinación. La rehabilitación del Cuartel de El Colmenar es un atractivo de primer orden tanto para Valsequillo como para Gran Canaria y Canarias. Y estoy convencido de que las diferentes administraciones serán muy sensibles con este tema y nos apoyarán.

-Existía un riesgo real de perder el dinero que se había conseguido para la compra?
Totalmente. Teníamos hasta el 31 de diciembre de 2025 para comprar y rehabilitar el Cuartel. Cumplida esa fecha, la resolución del Ministerio de Cultura obligaba al Ayuntamiento de Valsequillo a devolver el dinero. Por eso habrá que devolver el dinero que no empleamos en la compra. Y esto es lo que provoca que la felicidad no sea completa. Porque si se hubiesen hecho bien las cosas desde el principio, ahora estaríamos más cerca de abrirlo a nuestros vecinos y vecinas.
Pero como dije antes, aunque tengamos que devolver parte del dinero, vamos a trabajar para intentar recuperarlo y empezar con la rehabilitación en cuanto es pueda.
-Cómo ha sido el proceso de negociación con la familia Macías y si han facilitado el mismo?

La familia Macías ha tenido un comportamiento ejemplar. Desde un principio manifestaron que el Cuartel de El Colmenar tenía que volver a manos públicas. Al pueblo de Valsequillo. No tengo más que palabras de agradecimiento.
-Hasta ahora hemos hablado de adquisición, pero ve factible la rehabilitación y conseguir las ayudas a corto plazo?
Ahora tenemos hasta marzo de 2026 para justificar todo el proceso de compra del cuartel e iniciar el proceso de devolución del resto de los fondos. Pero desde principios de año vamos a iniciar una ronda de contactos con todas las administraciones para explicarles lo que queremos hacer con el cuartel para intentar lograr los fondos necesarios para su restauración. Ojalá encontremos la sensibilidad necesaria para que podamos conseguir pronto los fondos necesarios para restaurar completamente el Cuartel de El Colmenar.
-Aunque sea adelantarnos un poco a posibles proyectos, puede decirnos algo de lo que tienen en mente para sus posibles usos.
El Cuartel de El Colmenar queremos que sea el eje central de un proyecto mucho más grande que ya pensaron y soñaron nuestros compañeros y compañeras en la legislatura 2007-2011: el Proyecto Barranco.
El hecho de adquirir el cuartel y también los 6844 metros de finca nos permitirá crear un gran espacio multifuncional para Valsequillo. El componente cultural va a ser el gran protagonista. El cuartel tiene dos plantas, un patio central y numerosas estancias. Nos gustaría poder disponer de una sala de exposiciones, un pequeño museo sobre la historia de Valsequillo, un espacio para eventos culturales de todo tipo, para charlas, coloquios y presentaciones. La vinculación del cuartel con la figura de Benito Pérez Galdós le ofrece a este espacio un atractivo extra que también queremos poner en valor. Al disponer de una gran finca en el enclave del barranco, creemos que puede ser un punto de paso y encuentro para senderistas, deportistas que utilicen las rutas, caminos y senderos que ofrece nuestro barranco. La vinculación histórica de este cuartel con el mundo del caballo, que ha llegado hasta nuestros días, también queremos que tenga su espacio. Todos estos atractivos queremos que sirvan para poner este espacio de disposición de nuestros vecinos y que sirva como un punto de visita obligado para el turismo local, nacional e internacional, que ayude a dinamizar nuestra economía local, que tanto lo necesita.

-Un mensaje de ilusión para los vecinos y vecinas respecto a otras subvenciones que corren el riesgo de perderse por la ineficacia en la gestión del gobierno anterior.
Como he comentado a lo largo de esta entrevista, las dos primeras que más nos preocupaban, la del cuartel y la de la Zona Comercial Abierta, las hemos salvado casi en su totalidad. En breve, convocaremos a los empresarios y empresarias de la ZCA para escuchar sus propuestas e ideas para llevar a cabo la inversión. Los escucharemos antes de decidir, no después, que era lo habitual hasta ahora.
Tenemos hasta diciembre de 2026 para invertir ese dinero (cerca de un millón de euros) y terminar las obras. El objetivo es que las actuaciones que llevemos a cabo le den un impulso real a la Zona Comercia Abierta de Valsequillo.
Luego tenemos los 3 millones euros destinados a terminar el Centro de Formación y Tecnificación Deportiva. A partir de la semana que viene nos tenemos que poner a tope con este proyecto porque sólo tenemos hasta diciembre para terminarla y el tiempo pasa volando. Terminar esta obra es fundamental para disponer de unas instalaciones de primer nivel para nuestro municipio, lo que nos permitirá, además, repensar y actuar en otros espacios deportivos del Casco.
La inversión que más nos preocupa es la que viene con cargo a los fondos europeos Next Generation (casi 2 millones euros) cuyo plazo terminaba ahora en diciembre, pero se ha ampliado hasta junio de 2026. A día de hoy se ha ejecutado menos del 30% y no vamos a poder avanzar mucho más por falta de tiempo. Así que habrá que devolver una cantidad importante de dinero.
A pesar de las dificultades, soy optimista porque tenemos un gran equipo y hay muchas ganas e ilusión de trabajar y mejorar nuestro pueblo. Y los trabajadores y trabajadoras del ayuntamiento están implicados al 100% porque ellos son los primeros que quieren que esto funcione. Y junto con nuestros vecinos y vecinas, escuchando sus ideas y propuestas, vamos a recuperar el impulso que queremos para Valsequillo. No me cabe la menor duda.
El trabajo que nos queda por delante es duro y complicado, pero no hay nada que nos motive más en la vida que trabajar por nuestro pueblo y su gente. Y a esa tarea nos hemos entregado desde el primer día y lo vamos a seguir haciendo hasta el último minuto de esta legislatura.
Aprovecho la ocasión que me brinda el periódico El Naciente, para desear a todos nuestros vecinos una feliz navidad y próspero año 2026. Que venga cargado de salud, paz y amor. Y, por último, también quiero felicitar a El Naciente, por su compromiso con la información seria y plural que lleva realizando desde hace década
