COLECCIONISTAS DE CROMOS

Camino de la vida inevitable;
tan recto, inesperado,
tan sinuoso.
Quizás algunas veces
generoso,
pero otras, muy pesado,
intransitable.
M.A Silva.
COLECCIONISTAS DE CROMOS
Los años pasan inexorables…
suaves llanuras, pero también,
interminables cuestas.
La Vida, sí, cúmulos de
momentos, risas, lloros,
decepciones, sorpresas
y muchas más sensaciones y emociones
que padecemos y guardamos con el tiempo.
Al final somos coleccionistas de momentos,
como cromos amontonados en nuestra

memoria, en nuestra alma.
Sí, y como niños nos hacemos…
Crucé la llanura por su sedosa inocencia,
con tal calma y paciencia
que desataba ternura.
Y mis ojos abiertos
ante la claridad desatada,
era toda una mirada
a tal verdadera consciencia.
Y sumé experiencias,
para el álbum del recuerdo
aunque siguiera yo cuerdo
acumulando sapiencia.
Y al final todo queda
adherido al lomo
como coraza del tiempo,
que no da pausa al lamento…
coleccionista de cromos.
A través de la llanura
se dimensionan montañas
que al subirlas no engaña
a la alegre soltura,
todo es singladura…
Navegar todo avante
lo lejos, queda distante,
lo cerca huele a frescura
el vivir la aventura
es la dicha que emana.
Despierta cada mañana
con la ilusión verdadera
de seguir la quimera
de esta bella carrera,
y disfruta con ganas.
Pues al final todo queda
adherido al lomo
como coraza del tiempo,
que no da pausa al
lamento…
Coleccionistas
de cromos.
Pedro Manrique

