NOCHE VALSEQUILLERA

He visto rincones preciosos en muchos sitios,
en muchos lugares.
Las noches de Lisboa,
de Londres, de Cádiz, e incluso las de Granada
pero…
Ahora no son nada.
Porque disfruto de tus noches,
de tus magníficos lugares,
sí, como un chiquillo.
Mi querido y amado
Valsequillo.
Amanece…
Oigo a los perros,
a los gallos,
escucho los primeros autos, semidormido aún.
Mi habitación permanece oscura,sin contenido ni forma.
Juego al escondite en el guiño de la penumbra,
con las clara oscuras sombras entre los limites del amanecer.
Y en la calle los mismos gritos hundiéndose en el alba.
Me encanta…
Sí,la veo y me encanta
mirarla cuando no se percata.
«¿En qué piensas»?
le pregunto.
– En nada.
Eso decimos cuando pensamos en todo.
Por eso me encanta
mirarla cuando no se percata.
Porque por un momento
mientras ella piensa en todo…
Yo solo pienso en ella.
Pedro Manrique.

