GRANADA, TIERRA DE PASIONES (2)

GRANADA

Amanece en Málaga y la buena mañana nos invita a salir de la urbe malagueña, tan saturada de población e infraestructuras. El mediterráneo nos mira siempre de lejos, entre cerros y sierras descubrimos su identidad. Esa que baña la costa de sosiego y sol de espumas blancas y crea complejos urbanísticos en cada peña vistosa de poniente.

Las cuevas de Nerja para quien no haya tenido la suerte de conocerlas, son extraordinarias, es el mioceno del gótico en arte natural. Impresionante tanta belleza sin la mano del hombre, es grandeza a una dimensión sobrenatural y antigua.

La gran obra que supuso la autovía del Mediterráneo, por su inmenso pasillo de costas en comunicación se queda obsoleta en mantenimiento y las secuelas que dejan los contenedores de frutas y hortalizas de estas provincias del sur lo convierten en muchos tramos en todo terrenos de atención en la conducción.

La Alpujarra granadina esconde pueblos blancos y olivos de solanas de buenas cosechas, mientras dejamos Motril y su puerto, conexión con las tierras del norte de África. El puerto montañoso que remonta hacia la Sierra Nevada, nos presagia un giro a la identidad y variedad de la Andulacía. Pero el inmenso tributo a la Alhambra, nos lleva al sueño del «Al-Ándalus», que al mezclarse con dos culturas tan distantes crean el concierto de una fisionomía extraordinaria.

Tremendo negocio dejaron los moros a Granada. La Alhambra es, a los ojos del mundo artístico musulmán, el mayor tesoro de su arte y el mayor exponente de cultura mudéjar. Visitarla es una lista de espera interminable en taquilla. Pues las previsiones actuales son de reservar con más de veinte días de antelación. Adiós gracia tuve la suerte de conocerla hace más de veinte años, cuando corrimos el campeonato de mundo de enduro, en los ISDE. Seis días de enduro de Granada, con un equipo del Roque Nublo.

Ante la adversidad, tenacidad y plan B, como tal, enfilamos al Pico de Lanjarón allá arriba en el cielo de la Sierra Nevada. Y tanto que así resplandecía, subir a más de 3.000 m. para encontrarnos con una temporada activa de esquí postcovid. Nos sedujo a subir hasta la parte alta de la estación, para deleitarnos con ese blanco luminoso de las montañas que solo transmite la nieve y el frío.

Y ahora al Albaicín

Al barrio antiguo de Granada. Al de los perfiles y la estampa de la Alhambra opaca en el cerro delante de la sierra, al de las teterías morunas, al de los bares de tapeo interminables, al del fervor religioso que espera bajo un paraguas, que pare de llover para sacar la procesión del redentor, cuánta virtud y tradición se esconde en las iglesias, bajo los tronos. Cuanto sufrimiento bajo las capuchas, cuantas lágrimas en las saetas. Todo el culto de la semana santa. Mueve un carnaval de sensaciones y emociones cautivados con fervor y fe cristiana.

La etapa de hoy sumó 260 kilómetros de auténtico disfrute, las nubes con agua de lluvia, corren hacia Almería, nosotros mañana a Jaén y Córdoba hacia el oeste. Tal vez esta semana de fervor religioso, nos obligue a seguir entusiasmados conociendo un país para comerlo y beberlo. Lleno de contrastes y sol.

Una asignatura pendiente para todos

FELI SANTANA

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