VALSEQUILLO, UN PUEBLO LLENO DE HISTORIA ABORIGEN

En el año 1996 se presentaba el libro escrito por el inolvidable Cronista Oficial de Valsequillo Don Jacinto Suarez Martel titulado «Aportaciones a la Historia De Valsequillo».
Entre sus destacables aportaciones a la historia de este pueblo queremos mencionar (2) las siguientes que se pueden leer en este libro.
-«Yo veo, señores , en Valsequillo al auténtico pueblo guanche, que pudo conservarse y se conserva con su ser natural, en su sangre, en sus costumbres. De este pueblo creyente que adoraba al dios Alcorac como Ser Supremo en sus almogarenes, pueblo honesto, que castigaba el robo, el perjuicio, el adulterio. Pueblo que dictaba justísimas leyes como auténticos guanches con justicia y honor»

O esta otra crónica, escrito histórico sobre la conquista de Gran Canaria donde relata el uso del lenguaje silbado por aborígenes en Valsequillo. crónica que se repite en diferentes zonas de esta isla.
-«Los aborígenes gente noble y valiente, pero de carácter indómito y tenaz, que no les importaba luchar hasta la muerte por el amor y la independencia de su tierra. Al observar que las tropas españolas avanzaban, comienzan a retirarse y van a refugiarse al Almogarén, que era el templo, el lugar de reunión del pueblo, situado en lo que hoy es el casco de Valsequillo.»
«Piensan que los soldados Castellanos, solo realizan una incursión en busca de víveres y que de nuevo regresarían al litoral, donde se habían establecido.»
«Pero al observar que continuaban avanzando dispuestos a atacarles, Tecén, que era uno de los Guayres de este cantón convoca a su pueblo y el consejo decide retroceder hasta las montañas, pues conocedores del terreno, allí les sería mucho más fácil defenderse de los conquistadores».
» Desde lo alto-( El Helechal)- los Canarios podían observar perfectamente los movimientos de las tropas castellanas y cada vez que intentaban subir por una ladera adentrarse por un barranco, los aborígenes les atacaban con piedras, gritos y SILBIDOS ensordecedores y les obligaban a retroceder. Tras muchos días de lucha, los españoles se retiran hacía la costa en busca de más soldados.»
Está claro que las cónicas de la conquista fueron escritas y contadas por el ganador, del perdedor se sabe poco, cuando menciona que se defendían con silbidos tenemos la hipótesis de que el cronista castellano de la época lo interpretó así y no fue un silbido para defenderse pero si para ordenar un ataque desde algún punto o comunicar la incursión del enemigo por algún lugar.
Esta Crónica se repite en la historia de la conquista de Canarias por otros lugares de la isla de Gran Canaria concretamente en la zona norte Costa Lairaga se da también dos aportaciones en libros donde usan el silbo en época aborigen.
JURRIA AZAMOTAN
