AL GRAN FEDERICO

El día 18 de agosto, hizo 90 años del vil asesinato del poeta granadino Federico García Lorca.
Torturado y fusilado a manos del régimen autoritario e insurgente en el año 36 en su querida ciudad, Granada.
Asesinado en un lugar conocido por la colonia, a donde llevaban a los desaparecidos.
A los que nadie iba a saber qué pasó con ellos.
El predijo su muerte en poemas como…
«Fábula y rueda de tres amigos» que escribió en 1930…
«Cuando se hundieron las formas puras,
bajo el cri.. cri de las margaritas comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés,
los cementerios y
las Iglesias,
abrieron armarios,
destrozaron tres esqueletos para robarles
sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.»
Esa imagen poética de su muerte se repite en Lorca
con su poemario: «Por las ramas del laurel».
Es la muestra del duende, de vivir y ser arte hasta la muerte.
¡Grande Federico!, decía…
“Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que se pudieran juntar y que forman algo así como un misterio”.
Aquí escribo mi humilde homenaje en forma de poema al gran Federico…
¿Qué voy a decir que no esté escrito?
¿Qué voy a comentar que no esté hablado?
¿Qué decir de los que odian la roja tinta que la pluma de tu ser no haya narrado?
¿Qué decir de la
hipócrita ideología,
de los títeres sin cabeza abanderados?
¿Qué decir de esa falange en ese dedo, que fulmina sin consciencia al fusilado?
¿Qué contar a ese niño
con su luna,
que atónito al olivo es amarrado?
¿Qué decir de la traición humana, que tala al ciprés
en paisaje ajardinado?
¿Qué decir de esa música divina, que llega a tus oídos en tal estado?
¿Qué decir en esa última agonía, qué vivencias
imaginarias has pasado?
¿Qué decir a lo que ven tus ojos, frente al rostro que la envidia ha mutilado?
El ocaso llega a casa de
Bernarda Alba con embrujos de gitanos a caballo.
Ya se escucha en residencia,
el amor oscuro te ha besado.
Ya Granada llora tu ausencia.
El morisco Albaicín grita apenado.
La compaña ya hace su presencia,
ya levita la ausencia de tu alma,
del infinitivo ser tan apreciado.
Cada brisa.
Cada gota.
Cada aroma,
eres tú porque eres
poesía
pues vives en la libertad del alma sin tierra,
sin mundo
que sepulten
tú agonía.
Manrique.
