UNA SOLUCIÓN URGENTE PARA LOS MAYORES ABANDONADOS EN HOSPITALES

La situación en los hospitales de Canarias es insostenible. Más de 600 mayores ocupan camas pese a haber recibido el alta médica, debido a la falta de plazas sociosanitarias. Este problema, resultado del envejecimiento poblacional y una planificación deficiente, colapsa los hospitales, alarga las listas de espera y vulnera los derechos de los mayores.
Analizando la situación actual, observamos que se evidencia la falta de plazas residenciales pues las actuales son insuficientes y escasos centros para atender la demanda actual.
Actualmente podemos afirmar que los hospitales canarios se encuentran desbordados, es una realidad a voces. Las 600 camas ocupadas por nuestros mayores que debieran estar en residencias o con apoyo domiciliario, debidamente atendidos, son necesarias y ello implica dar una respuesta sin mayor dilación con la planificación adecuada.
Esta situación. inevitablemente, repercute en la población y genera un aumento de listas de espera quirúrgicas y sobrecarga del personal sanitario que se ve prestando una atención sociosanitaria en lugar de la hospitalaria.
Hemos de abordar las infraestructuras descentralizadas, creando residencias y centros de día en todos los municipios, priorizando proyectos pequeños y comunitarios.
Las medidas a corto plazo, son inevitables. No podemos prolongar en el tiempo esta situación sin afrontar la realidad social del envejecimiento poblacional. Temporalmente hay que concertar plazas en residencias privadas. Mientras se ejecutan los planes obligados para dar la cobertura sociosanitaria que demanda la sociedad. Se debe contemplar el refuerzo de los servicios de ayuda a domicilio para los mayores con dependencia leve o moderada y dotar adecuadamente los fondos necesarios para ejecutar esta acción.
Se debe valorar la gestión del suelo para recalificar terrenos municipales que permitan la construcción de centros sociosanitarios, con la consiguiente agilización de los trámites administrativos.
No podemos obviar que necesitamos dotar un plan de financiación solidaria específico para servicios sociosanitarios que integre recursos autonómicos, insulares y locales.
Hay que exigir al Gobierno de Canarias un compromiso real con nuestros mayores. No podemos permitir que el derecho a una vida digna sea postergado. El desarrollo de una red sólida de atención sociosanitaria no es solo una necesidad; es una cuestión de justicia y humanidad.
Las administraciones deben actuar con urgencia para garantizar soluciones inmediatas y duraderas.
RICARDO GONZÁLEZ ROCA FONTENEAU
