UN CARRO CARGADO DE ILUSIÓN

Hace muchos años me subí al carro de ASAVA. Un carro cargado de ilusión, con gentes guiadas por un solo fin, dejando al margen, para este proyecto, los colores políticos.
Hombres y mujeres con un sólo propósito, Valsequillo.
Empezamos un viaje donde el miedo por lo no establecido en aquel entonces nos perseguía a diario. Pero ahí seguimos, siempre que me convocaban intentaba estar, militando activamente, porque este grupo humano me demostraron que un Valsequillo diferente es posible, que existen muchas formas de hacer política y que la más válida es la de escuchar.
Cuando llegas a una asamblea y ves que el que lleva treinta años, el que lleva días y el que lleva un mes, son igualmente escuchados te dices:
– Así si se puede lograr el cambio.
– No está Todo perdido.
Anoche me empapé de muy buenos recuerdos, recordando a tantas personas que no están y que con su trabajo altruista hicieron posible Asava.
Se me infló el pecho viendo a las nuevas generaciones, chicas y chicos preparados, con muchas ganas de coger el relevo sin perder nuestra esencia asamblearia, con muchas inquietudes, en fin.
Que suerte la mía por haber nacido donde vivo, en Valsequillo y en la familia que me tocó, tanto la biológica cómo la que mi municipio me dio.
No he dicho que fui uno de esos chiquillos que el colectivo Almogaren, artífice de la historia de Valsequillo, y precursor del proyecto Asamblea Valsequillera, siempre tenía detrás de su culo.
En escuelas de verano, con aquellos periódicos artesanales, en las actividades que se programaban, como digo, siempre detrás del culo de ellos.
No se pueden ni imaginar cómo me sentí anoche cuando los vi antes de apretar el botón que iba a mover el telón. Cuando empezó a sonar y los vi desde la sala. Ufffff que pedazo de sensación y cómo se escucha. Las nuevas incorporaciones parecían que habían estado ahí toda la vida, escribiendo me estoy emocionando.
Felicidades a la Familia ASAVA, a la familia AV, a Almogaren.
Felicitar a Valsequillo y a su gente, porque son la esencia de Almogaren, la esencia de Asava-AV.
JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ MARTEL (MANÉ)
