PARQUES EÓLICOS MARINOS: GOLPE AL LITORAL CANARIO
Parques eólicos marinos en Gran Canaria: otro golpe al litoral canario sin el consenso de su gente

Volvemos a otro episodio más de expolio disfrazado de sostenibilidad. El pueblo canario está en la obligación de exigir transparencia en el empeño del Cabildo de Gran Canaria, liderado por Antonio Morales, Teodoro Sosa y su equipo, en alianza con el Puerto de La Luz y Las Palmas y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, de instalar parques eólicos marinos frente a nuestras costas, lo que entedemos que es un ejemplo flagrante de cómo la mal llamada transición energética se ha convertido en una excusa para el saqueo de nuestro Archipiélago.

Gran Canaria, vuelve a ser terreno abonado para intereses foráneos, pero Antonio Morales , su impulsor incansable, no contento ya con el atentado medioambiental que está llevando a cabo en Chira Soria y el Barranco de Arguineguín con su ansiada central hidroeléctrica , olvida que la sociedad de Gran Canaria reclama su derecho a decidir sobre este modelo de transición energética que no responde a las necesidades reales de la población canaria, sino que prioriza los intereses económicos de empresas foráneas que, bajo el disfraz de sostenibilidad, buscan beneficios a costa de nuestra tierra y nuestro mar.
Pretenden convertir a Gran Canaria en un laboratorio de pruebas, sacrificando nuestro litoral y dejando de lado el derecho de nuestra sociedad a decidir sobre el futuro de sus recursos y su territorio.
Este proyecto, como otros tantos macroproyectos que nos imponen, carece de un estudio serio y riguroso sobre las necesidades energéticas reales de Canarias, el destino de la producción energética prevista o los impactos ambientales y sociales que generará.
_¿Cómo pueden hablar de progreso mientras no se responden preguntas esenciales?_
_¿Qué ventajas reales tiene para Canarias?_
_¿A quiénes benefician estos proyectos?_
Lo único claro es que nuestras costas, que ya soportan una enorme presión urbanística y económica, volverán a ser objeto de especulación y negocio para unos pocos, mientras la ciudadanía paga las consecuencias.
Hay que oponerse rotundamente a este nuevo atropello impulsado desde el Cabildo que preside Nueva Canarias – en proceso de auto demolición interna, lo que le deslegitima para ir adelante con decisiones de este calibre – junto con el PSOE de Ángel Víctor Torres (más ocupado por defender intereses de España que de su tierra Canaria), que no cuenta con el consenso de la sociedad civil, ni con la transparencia necesaria que un proyecto de esta magnitud exige.
La sociedad canaria debe exigir al Cabildo de Gran Canaria y al Ministerio correspondiente que paren ya, que expliquen claramente cuál es el interés general y estratégico detrás de esta iniciativa. Deben realizarse estudios independientes y detallados sobre el impacto ambiental y social, así como un análisis serio de las necesidades energéticas reales del Archipiélago y que la sociedad canaria decida si desea destrozar sus costas a cambio de nada.
Sí, La sociedad canaria tiene derecho a decidir sobre el modelo energético que quiere para su futuro.
No aceptaremos que nuestras costas se conviertan en el nuevo escenario de un expolio disfrazado de progreso. Canarias no puede seguir siendo tratada como un territorio a disposición de intereses externos. Es hora de que nuestras instituciones defiendan los derechos de la sociedad civil canaria en lugar de subastarlos al mejor postor.
RICARDO GONZÁLEZ ROCA FONTENEAU
