PARACAIDISMO POLÍTICO EN VALSEQUILLO: SALTOS, SIGLAS Y MEMORIA

Hay una frase ya bastante manida que dice que la política hace extraños compañeros de viaje. Y añado yo: la política, además, no deja nunca de sorprenderte.
Y si esa sorpresa se produce en un pueblo pequeño como Valsequillo, donde nos conocemos todos, nos cruzamos por la calle, nos saludamos, sabemos de dónde viene cada cual y hasta quién se tomó el último café con quién, entonces ya la cosa tiene su puntito. Aquí los cambios de chaqueta no necesitan presentación: el pueblo los ve venir antes de que llegue la nota de prensa.
Y estos días hemos asistido a una aparición estelar, de esas que uno se pregunta si estaba distraído o si el paracaídas venía ya preparado, de la noche a la mañana, y con todos los honores, el Partido Popular nos presenta en medios digitales y hasta en algunos de papel a su nueva y reluciente candidata a la Alcaldía de Valsequillo, (¡hay perras eh!)
La presentación viene acompañada, como manda el manual, de elogios de la dirección insular y del Comité Local, y de unas declaraciones de la candidata que no tienen desperdicio.
“Quiero un Ayuntamiento humano y eficaz”.
¡Ñoooos! ¿Y quién no?
La frase es preciosa. De esas que quedan estupendas en una nota de prensa, como quedan estupendas casi todas las frases que no necesitan explicar cómo se llevan a la práctica. Pero, viviendo en Valsequillo, uno se pregunta si acaba de llegar alguien de otro planeta o si simplemente ha descubierto ahora lo que ya esta pasando en el pueblo.
Porque la pregunta que surge, inevitablemente, es otra:
¿Quién es Tamara López y de dónde viene? Y aquí empieza lo interesante.
Tamara López no aparece precisamente de la nada en la política valsequillera. Su trayectoria viene de ASBA–Nueva Canarias. En las últimas elecciones municipales apareció en los carteles de esa formación junto al entonces candidato a alcalde, como una de las caras de la renovación, la juventud y el relevo generacional de ASBA.
Vamos, que por aquel entonces parecía que el futuro venía por ahí.
Fíjense ustedes qué cosas tiene la política y qué bien se entrenan algunos paracaidistas para los saltos.
Primero, el relevo generacional en ASBA. Después, el salto dentro de Nueva Canarias, luego el aterrizaje en Primero Canarias y, ahora, el triple salto mortal con tirabuzón hasta el Partido Popular.
¡Y todo esto sin despeinarse!
Que uno entiende que en política haya cambios, que las personas evolucionen, que cambien de opinión y que incluso descubran nuevos caminos. Faltaría más. Lo que resulta curioso es la velocidad con la que algunos descubren el camino nuevo.
Y aquí llegamos a una palabra que aparece mucho en política y que convendría no maltratar demasiado: COHERENCIA.
Porque, si hablamos de trayectoria política, la descrita da para bastante conversación. Y si hablamos de COHERENCIA, que cada cual saque sus propias cuentas. En Valsequillo nos conocemos todos y tenemos memoria. Aquí no hace falta Google para recordar de dónde venía cada uno hace cuatro días.
La nueva candidata nos cuenta también que entre sus principales prioridades está “acabar con la política destructiva y la parálisis administrativa” que, según manifiesta, padece Valsequillo.
¡TOMA YA!
Aquí es donde a uno le entran ganas de arrimarse un poquito más a la pantalla y preguntar:
¿A qué Valsequillo se refiere?
¿Dónde está esa política destructiva? ¿Dónde está esa parálisis administrativa? ¿Y desde cuándo la ha descubierto?
Porque, claro, hay un pequeño detalle que igual se nos está escapando, hasta hace un ratito usted formaba parte de la formación que gobernaba este Ayuntamiento, ¿IGUAL SE REFIERE A ESA ETAPA?
Entonces uno ya no sabe si estamos hablando del Valsequillo de ahora, del de antes, del de ayer o del que le han preparado para la rueda de prensa.
Y nos encontramos con otra novedad novedosa: su objetivo será “poner el Ayuntamiento al servicio de los vecinos, poniendo a las personas en el centro”.
Hombre, pues tampoco está mal.
Eso sí, si usted vive en Valsequillo y se ha dado una vuelta últimamente por el municipio, habrá podido comprobar que eso no es precisamente una idea pendiente de descubrir. Se está haciendo ya.
Pero mire, bienvenida sea.
Nunca está de más que alguien más se apunte a trabajar por los vecinos. Aunque llegue con un poquito de retraso.
Y después viene otra de esas frases que parecen sacadas directamente del cajón de las frases políticas:
“Vengo a traer la política cercana, preocupada por los problemas diarios que vivimos en Valsequillo, alejados del ruido al que nos tienen acostumbrados. Quiero un Ayuntamiento humano y eficaz para mis vecinos”.
El deseo, como deseo, es estupendo. Faltaría más.
Pero vuelvo a lo mismo: si vive aquí, si conoce el municipio y si hasta hace nada estaba dentro de la política local, sabrá perfectamente que ese Ayuntamiento humano y cercano no es una especie de criatura mitológica que acaba de aparecer entre los riscos de Valsequillo.
Eso es ya una realidad que se está construyendo. Así que, nuevamente, bienvenida al descubrimiento.
Y llegamos al titular de la noticia:
Tamara López afronta ahora «con ilusión, responsabilidad y ganas» una nueva etapa.
Hombre, faltaría más. Que uno no se cambia de barco para embarcarse triste.
Debe ser ilusionante esto de ir dando saltitos entre siglas, después otro salto, luego otro un poquito más grande y, finalmente, pegar el salto definitivo y aterrizar en el Partido Popular.
Y todo eso, además, con ilusión y responsabilidad.
¡CHACHO, CHACHO!
Aquí es donde vuelve aquella vieja frase de los extraños compañeros de viaje.
Porque pasar de la izquierda nacionalista de Nueva Canarias a las filas del Partido Popular supone, cuando menos, un recorrido político que merece alguna explicación. Y más aún cuando se pretende presentar el cambio como una consecuencia natural de la ilusión y la responsabilidad.
Uno puede cambiar de siglas. Lo que resulta más difícil es cambiar de memoria.
Y en un pueblo como Valsequillo, donde nos conocemos todos, esa memoria tiene la mala costumbre de funcionar bastante bien.
Así que nada, bienvenida sea la nueva candidata, que tenga ilusión, responsabilidad y ganas, y sobre todo, que tenga mucha suerte.
PORQUE EN VALSEQUILLO, ADEMÁS DE VECINOS, TENEMOS MEMORIA.
Y ESA, POR MUCHO QUE ALGUNOS PRACTIQUEN PARACAIDISMO Y CAMBIEN DE SIGLAS, TODAVÍA NO HA CAMBIADO DE PARTIDO.
MIGUEL MONZÓN
