EL PERINQUÉ: LA MAESTRÍA

Una joven periodista tenía que llevar material al periódico, y no todos los días eran interesantes. En cambio otros días, recogía una gran enseñanza.
Pregunta: _¿Y ustedes por qué no levantan núcleos de viviendas sociales estilo las casas baratas?
Respuesta: _Porque hemos descubierto que es mejor que personas con necesidad estén integradas en los barrios. Una familia les trae una piñita, otra familia les lleva un potajito, y todos la ayudan. Mientras que unir a muchas personas con carencias en edificios aumenta los conflictos y es más difícil ayudarles.
La respuesta quedó en la mente como reflexión.
Y la huella la imprimió José Antonio Peñate.
En los pueblos hay personas que forman parte del paisaje. Uno se acostumbra a verlas tanto que termina creyendo que siempre estuvieron allí, como los árboles de la plaza, el campanario de la iglesia o las tuneras de la carretera.
¿Quién repara en la vinagrera que sostiene el camino?
¿Quién sostiene realmente a un pueblo?
Nadie recuerda exactamente cuándo esas personas empezaron a hacer lo que hacían.
Simplemente un día estaban, y al otro, también.
Y pocos calcularon su importancia hasta que empezaron a difuminarse, o ya no estaban. Y es entonces cuando se empezó a preguntar por fulanito, menganita, a tirar del recuerdo. Y de sus huellas.
El homenaje:
El jueves 17 de Septiembre en Valsequillo es fiesta.
En el teatro municipal Cronista Oficial Jacinto Suárez-Martel, el pueblo de Valsequillo homenajea, por primera vez en su historia, a un numeroso grupo de personas en un acto institucional dedicado a hijos predilectos, adoptivos, presentes o ausentes, valores fundamentales para el avance de una sociedad.
Y brillantes Almendras de Plata caerán de los almendros de Era de Mora y el patio de Yrichen.
Será un día memorable.
_El avance de un pueblo es el resultado del esfuerzo combinado de cada individuo_ (Víctor Lombardi)
REYES BOLAÑOS


