LA ÚLTIMA DE LOS ASBÁTICOS

Las obras en El Toril, en Tenteniguada, no se están haciendo por capricho ni porque al Ayuntamiento le dio un aire. Se hacen porque existe riesgo real de que un muro se venga abajo después de los últimos temporales. Y eso no lo dice el vecino del bar ni el cuñado de Facebook, lo dicen informes técnicos, daños visibles y el estado en que quedó aquello tras la borrasca: grietas, hinchamientos y peligro serio.
O sea, que estamos hablando de seguridad de personas, no de una acera cambada ni de cuatro piedras mal puestas en un cuarto de aperos.
Y ahí es donde aparece ASBA=Primero Canarias, pidiendo la paralización cautelar de las obras. Hay que tener una jeta del tamaño del Roque Grande. Si se actúa, malo. Si no se actúa, peor. Aclárense, señores, aunque ya sabemos que pedirles coherencia a ustedes es como pedirle peras a las tuneras.
Lo de ustedes es vivir poniendo palos en la rueda, vaya el coche pa’lante o pa’trás. Lo importante no es solucionar nada; lo importante es molestar, embarrar, montar el numerito y generar ruido aunque sea jugando con la preocupación de los vecinos.
Porque pedir parar una actuación vinculada a un posible derrumbe… ustedes sabrán. Eso ya quedó escrito negro sobre blanco por ustedes mismos. Después no valen las prisas ni los “yo no sabía”.
La respuesta del grupo de gobierno fue clarita y sobre la marcha: informes técnicos, riesgo estructural y peligro inminente de colapso. Eso se llama actuar con responsabilidad. Ya sé que la palabra “coherencia” a ustedes les suena a chino mandarín, pero normalmente, cuando hay riesgo para la gente, primero va la seguridad y después el circo político.
Todo el mundo entiende que una obra puede molestar un tiempo. Lo que no entiende nadie es querer parar unos trabajos que precisamente buscan evitar que mañana tengamos una desgracia. Pero claro, para algunos lo importante no es la seguridad ni los vecinos; lo importante es jeringar al gobierno de turno aunque se esté cayendo el mundo.
Y es que el portavoz actual de ASBA parece haber confundido la preocupación vecinal con el “todo vale” para rascar cuatro titulares y meter ruido. Les importa más poner impedimentos que arrimar el hombro. La seguridad de la gente les importa un carajo mientras puedan sacar rédito político.
Pero pedir una paralización cautelar en medio de una actuación por riesgo inminente… eso ya no es oposición; eso es otro disparate más de los que últimamente llevan por bandera.
MIGUEL MONZÓN

