IDENTIDAD DE UN PUEBLO
«Un pueblo, un pueblo es» cantó María Ortiz en 1977:
«Con una frase no se gana un pueblo.

Ni con un disfrazarse de poeta.
A un pueblo hay que ganarlo con respeto,
un pueblo es algo más que una maleta
perdida en la estación del tiempo,
esperando sin dueño, a que amanezca».
Era de cuando las letras de canciones contenían una lección de vida. Una enseñanza. Una historia.
Un pueblo es su historia

El pueblo de Valsequillo, mi pueblo, es un pueblo hospitalario. Es un pueblo de acogida que no permite faltas de respeto. Es acogedor. No te mira por encima de tu procedencia ni te mide con la vara del contenido de tu maleta. Si llegas con respeto, eres uno más y sumas. Si llegas con faltas de respeto, eres uno menos y restas. En este caso te invitan a salir pero sin estridencias. Esto se transmite de padres a hijos.
Grandes apellidos de la actualidad arribaron en Valsequillo llegados de otros lugares del planeta durante el siglo XX y lo único que les delata es ese apellido y una historia.
Son hijos e hijas de Valsequillo. Han vivido su frío invierno y sus calurosos veranos. Han cascado almendras y corrido sueltas del Perro Maldito.
Valsequilleros de historia, corazón y vivencias. Y todos, absolutamente todos, han oído de otros lugares: «Ustedes parten un higo para completar un kilo» y han respondido: «Sí, pero no nos quedamos con tu medio higo porque somos honestos»….
Valsequillo, el pueblo que parte un higo para completar un kilo. Identidad de un pueblo.
Vídeo de Hermann Hellbusch. Un exponente de la historia de Valsequillo.
REYES BOLAÑOS
Vídeo de Hermann Hellbusch. Un exponente de la historia de Valsequillo.
Música: Colectivo Almogaren
https://www.facebook.com/hermann.hellbusch/videos/1839119223605591

