EL PERINQUÉ: UN ARCOIRIS AL AMANECER

_¡Abejas, yo soy Lucía!_
La película ‘20.000 especies de abejas’ habla de una madre sumergida en una crisis de vida que no se percata de la transformación de su hijo, Aitor. En las vacaciones del verano, en un pueblo ligado a la cría de abejas, con apenas nueve o diez años, Aitor lucha por descubrir su verdadera identidad:
_Una niña en cuerpo de niño_.
Lo realmente importante de la película es cómo se manifiesta esa lucha por cada miembro de la familia.
Y como cada personaje lidia con ella.
A la incredulidad de una madre le sucede el pasar por encima del problema por un padre.
La verdadera ayuda al niño/niña llega desde una tía abuela, quien lo reconoce, enseñándole el mundo de las abejas y su posición en el panal, su mundo, y la similitud con la posición en la familia y en consecuencia, en la sociedad.
_¿Y quién es la reina de la colmena?_ le pregunta.
_La reina soy yo_, responde Aitor.
La película obtuvo muchos premios, entre otras, porque una sociedad al uso se identifica.
Valsequillo, un pueblo con orgullo.
En Valsequillo se celebra con orgullo el día del orgullo. Pero enfrentar la identidad sexual y el camino en la vida de miles de niños y niñas es un camino arduo y complejo.
No es un día ni un acto. Es despertar, todos los días a todas horas, y enfrentarse a los miedos.
La segunda causa de muerte de la población infantil y juvenil en este país es el suicidio. Y no nos sobra población joven como para ignorar sus problemas. Para no afrontar sus matices. Sus diferencias.
En esta sociedad cambiante la generación de atrás se queda atrás, y la de más atrás, mucho más atrás. Pero lo que funciona, funciona. Una conversación siempre funciona. La escucha activa funciona.
Y que un niño/niña no tenga que recurrir a un panal de abejas para gritar:
_¡Abejas, yo soy Lucía!_
REYES BOLAÑOS



