EL PERINQUÉ: EL REY EN EL CANDELABRO

El término ‘ex’ se refiere a una persona que fue pero que «ya no es». Es un latinajo y como sustantivo es invariable en número, se puede decir «mi ex» o «mis ex» o «nuestro ex» o «nuestros ex», en este último caso, para referirnos a nuestro «ex-alcalde» o nuestros «ex-concejales de ASBA».
Los que fueron pero ya no son.
Paco Atta, como se le conoce el Valsequillo, no renuncia a mantenerse en el candelabro.
Como hiciera Sofía Mazagatos, quien popularizó el término a finales de los 90, y dijo: _Estoy en el candelabro_ cuando quiso decir _»estoy en el candelero»_ , esto es, en el centro de la actualidad.
Pero en Valsequillo en la cúspide y en el candelero está lo actual, el presente, el trabajo, los que se dejan la piel por sacar a un municipio hundido en el ostracismo de 14 años de desidia.
Todo lo demás es buscar la luz del candelabro.
Juan Carlos Hernández Atta (no confundir) honorable alcalde de Valsequillo, líder del partido AV-Asamblea Valsequillera, está en el candelero.
A su vera hay un equipo de concejales de diferentes siglas: Víctor Navarro (PSOE-Valsequillo Plural) concejal de Hacienda, quien se está dando una pachada de trabajo para limpiar el ayuntamiento del desastre económico anterior, está en el candelero.
Ibán Medina (Por Valsequillo-Tajinaste) Obras públicas y Servicios, nadie podrá decir de este concejal que no está en activo y a la disposición del vecino, está en el candelero y con más mérito, sufre una campaña de descrédito por perfiles ocultos cuyas acusaciones además de poco éticas podrían ser delictivas.
El resto de concejales, Armando Suárez (Cultura y Festejos), Inma García (Asuntos Sociales) y Cristian Suárez (Urbanismo). En el candelero.
¿Quién puede decir en Valsequillo que el nuevo grupo de ediles no ha marcado la diferencia?
Pero el exalcalde en un artículo de opinión en el periódico Telde Actualidad, reproducido en Valsequillo Digital con ética periodística, ese que llama el panfleto de los otros y que, curiosamente, ni lo ocultan ni lo discriminan, dice que «Valsequillo y su política» va peor que nunca.
Y que lo sabe de buena tinta porque él es el Rey.
«Con dinero y sin dinero
Yo hago siempre lo que quiero
Y mi palabra es la ley
No tengo trono ni reina
Ni nadie que me comprenda
Pero sigo siendo el rey…»
Y el Síndrome del Emperador debe pasar por un despacho psicológico, se tenga o no dinero.
REYES BOLAÑOS






