ESTRATEGIAS DE ROMMEL

Cuando el General Rommel del ejército alemán, en la 1ª Guerra mundial, intuía una batalla épica en el norte África agudizaba el ingenio para trazar estrategias de avance y supervivencia. De aquella supremacía apareció la leyenda del Zorro del desierto. Construyó madrigueras en la arena y al amparo de matorrales, para socorrerse de los ataques del sol y el frío del desierto, jugó a mimetizarse para despistar al enemigo.
Esperamos que en esta lucha de carrera, con su antagonista de eliminación, el Gral. Montgomery no se identifique con la mala suerte de la aventura. En esta analepsis anacrónica interpretamos las estrategias de los equipos ante las tres etapas de heroicidad que vienen y que decidirán el rallye Dakar de esta edición.
Para ponerles en antecedentes. Carlos Sainz el matador dejó entrever en su comentario, a la pregunta inocente de la Tele, que va a pasar en el “Cuarto vacío”, con el experimento David Castera a las 48 H. de soledad ante los elementos. Sin dudarlo, habló de estrategias, de tomarse la etapa de hoy transitoria, para dejar que otros marquen el terreno e ir al siguiente ritmo de crucero. Sonriendo como un niño al que pillan en una travesura. Vaticinó, depende mucho de las estrategias. A lo que a buen entendedor Rommel contesta.
Mientras han partido rumbo a lo desconocido, aunque tenga nombre de etapa, pensamos en ese experimento y a la vez como se reinterpretan todas las estrategias modernas de carrera, con todos los elementos sobre la mesa. Porque lo mismo que Sainz piensan todos los equipos antes que el desenlace. Y evidentemente da propina al riesgo de los mejores navegadores para que amplíen su ventaja en un terreno que les será favorable. ¿Ahora la verdadera lucha donde estará? En la vigilancia de las estrategias de cada uno, con el factor suerte.
Bien parece que asistimos a un juego de tronos más cerca de la fórmula uno. Donde el equipo delante de la tele apuesta a la rutina telemétrica de los tiempos muertos y los márgenes de supervivencia por eliminación. Interesante la apuesta, que de salir bien eleva el pasaporte del éxito «Castera» sobre el tablero del Dakar. Vuelta al romanticismo moderno, interesante cuestión para la demanda de los revolucionarios.
En esta dulce mañana de arenas doradas, el campo de juego es un mar de dunas enorme que borra la conciencia de vida en su interior, nadie piensa en más allá, todos confían en sus máquinas. Los más atrevidos ya disparan al mango, los motoristas serán siempre el ejemplo de caballeros modernos de la aventura más brutal. Armados con velocidad y control de navegación. Pilotan rápido, intuyen más rápido y surfean como si les fuera el título en la final del campeonato del mundo en Nazaret. El baile de cabeza lo firman hombres y máquinas tan solo. En igualdad de condiciones.
Primer Golpe meditado. Al Attiyah y Al Rajhid cayeron en el sebo del matador que paró 5 minutos antes de la meta a esperar que los ratones del desierto saborearan el pastel envenenado de la etapa de hoy. Mañana comenzarán su guerra la de los gallitos beduinos. Sainz y Stefan saldrán atrás con marcaje abundante para no perderse ya que las motos se van por otra ruta para adentrarse en el «cuarto vacío» a la aventura de los más atrevidos y mejores navegadores. Apasionante, sin duda el plató de supervivencia que ruedan a partir de mañana. Cuando salgan de ahí, ya no serán los mismos…
Nuestra Expedición Canarias Dakar, centrados en su papel y objetivos, con la moral bien alta y el viento de la suerte a favor. Pedro Peñate y Rosa Romero, junto al equipo están haciendo un Rallye con tiralíneas, meditado y amparados bajo la protección de Alah… Que siga la suerte compañeros.
Elías me contó que la gasolina estaba a 0.53€ el litro, para ser productores. Carísima.
FELI SANTANA
