EL GOBIERNO DE ASBA-CC UN AUTÉNTICO DESASTRE
El gobierno municipal de Valsequillo ha demostrado ser un auténtico desastre.

Su incapacidad para gestionar el municipio ha sumido a Valsequillo en la parálisis, y lo más grave es que ni siquiera han sido capaces de aprobar unos presupuestos desde el año 2023 y vamos por el 2025.
¡No hay excusas, solo incompetencia.!
Los presupuestos son la base del funcionamiento de cualquier ayuntamiento, el documento que marca en qué se invierte el dinero y qué servicios se pueden ofrecer. Sin ellos, el municipio avanza a ciegas, sin planificación ni rumbo.
Pero lo que resulta más indignante es que cuando tenían mayoría absoluta tampoco los aprobaron, y eso ha sido hasta noviembre del año 2024 ¿Por qué no lo hicieron cuando podían hacer y deshacer a su antojo? Ahora no vengan a lamentarse! No lo hicieron, porque simplemente no saben gestionar. Y el principal responsable de esta vergüenza es el alcalde, que además es el concejal de Hacienda. Si no ha sido capaz de sacar adelante ni siquiera su propia concejalía, ¿cómo se supone que puede dirigir un ayuntamiento entero? Es un fracaso absoluto como gestor y un lastre para Valsequillo. Su forma de gobernar se basa en el control absoluto, en NO delegar, en NO confiar en nadie, pero el problema es que él mismo NO tiene capacidad para hacer el trabajo.
A su alrededor solo tiene concejales que actúan como meros figurantes, esperando órdenes sin criterio propio. No toman decisiones porque no saben o porque no les dejan, y en ambos casos eso es inaceptable.
Este ayuntamiento está dirigido con soberbia, prepotencia e improvisación. NO hay gestión, NO hay liderazgo, NO hay planificación. Solo un alcalde superado por su propio ego y apego al cargo y un equipo de gobierno que no sirve para nada. A eso se llama SOBERBIA.
Valsequillo no puede seguir así. No podemos permitirnos más tiempo perdido con un gobierno incapaz, sin ideas y sin liderazgo. ¡Es hora de que se vayan!.
El municipio necesita gestores de verdad, gente preparada, con ganas y con capacidad para sacar adelante proyectos reales. Lo que hay ahora es un desastre sin paliativos.
Y lo peor de todo, lo más alarmante, es que el alcalde es matemático. ¿Cómo se come eso? Alguien formado en una disciplina basada en el orden, la lógica y la planificación ha resultado ser incapaz de gestionar ni siquiera su propio departamento. No hay excusa posible. Si ni siquiera con esa formación ha sido capaz de poner en marcha unos presupuestos desde el año 2023, aunque con anterioridad nunca los ha llevado en tiempo y forma, queda claro que el problema NO es la falta de conocimientos, sino la falta absoluta de capacidad y de gestión.
¡Hágaselo mirar, porque Valsequillo se Despierta!
(FUENTE: PERFIL DE FACEBOOK VALSEQUILLO DESPIERTA)
