HACIA EL GOLFO DEL PETRÓLEO

Persia, y su Golfo pérsico ha sido cuna de sueños de grandeza y alfombras voladoras de elevar lo imposible a lo virtual hecho realidad. De aquellos cuentos de Ali baba, que nos hacían recapacitar como era posible suspenderse en el aire sentado en una alfombra, o ver los esqueletos de los faquires algo más adentro, sentados en una alfombra de tachas o cuchillos afilados, Levantar torres que pinchan el cielo buscando grandeza y extravagancia. El poder omnipotente del petrodólar dibuja una ciudad de ciencia ficción en las costas del golfo. Sinónimo real de otra pirámide de lo imposible.
La noche en al Salamiya fue de feria de zombis. Mucho cansancio y recogimiento, partir el rallye en tres mitades. Asistencia de dos horas, Vivac de campamento y Vivac de asistencia de los equipos. Todo este compendio para definir la siguiente prueba de laboratorio, supervivencia bajo mínimos. Fotocopiar al dakariano africano del pasado. Que lejos queda aquellas maquetas aventureras, donde los pilotos eran de otra madera. superhéroes a lo Marco polo, ahora todo se desarrolla bajo control de seguridad. El lugar los espacios, la meteorológica, los avituallamientos, un plató de rodaje de un intento de abandono a la suerte controlada.
Los veteranos dicen que el Dakar es el rallye de los ajustes, que se acabó las improvisaciones y mucho menos los ensayos sin garantía. Entonces jugamos a dar la imagen que venden en la televisión y las redes sociales. Aunque a la televisión le faltan periodistas de verdad, los que se patean la noticia y entienden de sufrimiento y están curtidos en información y detalles y aplican pasión a su trabajo. Escarbando las noticias y transmitiendo la empatía de la aventura. Lo del análisis del plató de televisión de TDP De pena. Aunque no dudamos de los conocimientos dakarianos de los contertulios. Echamos de menos, el trabajo de campo, en los vivacs. En el camino. Tristes reportajes que no justifican la otra realidad de los acontecimientos deportivos.
Una noche bajo las mil estrellas de oriente no es cuento de aladinos, es una realidad que palpa la caravana y que hasta los focos del vivac se empeñan en borrar, allí muchos duermen en colchones de viscoelástica y una tierra que sacude el polvo y seduce su infinita estela de cultura y geopolítica mundial, seguirá siendo una desconocida para los turistas del Dakar y sus emisiones fuera del escenario del desierto.
La carrera es un baile de acontecimientos y posibilidades. Las grandes figuras se atreven a ir más al límite y si es verdad, que parece más una fórmula matemática, donde el factor suerte se juega una lotería importante en el destino final.
Y en estos bailes y casualidades saltan de nuevo los que aspiran a aportar su sprint de genialidad también en el Rallye. Chile abandera la remontada en motos con un Nacho Cornejo como una estrella fugaz. Marcando un ritmo endiablado hasta la meta. En coches Loeb comienza a sacudirse el polvo para imponer su caña y marcar su mejor actuación en esta edición. Erick Goczal está que se sale del mapa que un inédito Dakar de piloto novel con 18 añitos de juventud. Divino tesoro, marque cinco de cinco te catapulta a la cima de las estrellas primogénitas. Y es que en este magnífico baile de Salón –que más bien parece una verbena- siguen saltando parejas a exhibir sus intenciones y a vigilar sus retaguardias. El resto y los pormenores lo retransmiten en las noticias de las 20.30h.
Nuestro Pedro Peñate y Rosa Romero, marcan su mejor tiempo en un 22 de su categoría, Cuando la suerte -no pinchazos, no roturas- los acompaña, sacan brillo a su experiencia, sin entrar en el universo de lo imposible. Llegar es la consigna y mejorar día a día el truco. Cruzamos los dedos nuevamente por su actuación.
FELI SANTANA
