VOTOS CONVERTIDOS EN BALAS

El pasado lunes se cumplieron los 45 años del Golpe de Estado fallido que Tejero llevó a cabo el 23F de 1981, donde ocupó el Congreso de los Diputados/as secuestrando a los parlamentarios/as hasta que fueron liberados.
Aún en los techos del Congreso se conservan los disparos que los sublevados (Guardia Civil) hicieron para intimidar a los diputados/as.
Tejero entró con pistola en mano para imponer nuevamente una dictadura militar en el Estado Español que, de haberse conseguido ese Golpe de Estado, no hace falta decir las atrocidades que habrían cometido.
Hoy, el fascismo quiere volver a gobernar pero no mediante un Golpe de Estado, sino mediante el voto y esto es mucho más peligroso, porque de llegar a conseguirlo, estarán legitimados para llevar a cabo su proyecto de sociedad.
Seguro que no impondrán el pañuelo que llevaron nuestras madres, ni las gorras y boinas de nuestros padres, ni ir a la iglesia a rezar, pero sí que impondrán nuevas enseñanzas en los colegios, recortarán las libertades, congelarán las pensiones para darle paso a las privadas, privatizarán la sanidad y la educación, el salario mínimo lo anularán, los derechos feministas sufrirán un fuerte retroceso, el movimiento de LGTBI será perseguido, los derechos laborales se modificarán para darle todo el poder a los empresarios…
Ojo, que ahora el fascismo no «viene» con pistolas, pueden llegar con los votos, que después convertirán en balas.

Diego Cañamero.
