VALSEQUILLO SE ABRE A LA PROTECCIÓN ANIMAL

Más de un centenar de vecinos respalda un cambio de rumbo con nuevas políticas de bienestar animal, sostenibilidad y convivencia en el municipio
El miércoles 15 de abril tuvo lugar la primera reunión alineada de forma coherente con las demandas vecinales en materia de protección animal y respeto al medioambiente en Valsequillo.
“Yo pensaba que iba a estar solo y me congratula haberme encontrado con tanta gente”.
Así se expresó uno de los vecinos asistentes. Un sentimiento que, además, fue compartido por el conjunto del aforo, que superó el centenar de personas. La idea general fue clara: un municipio moderno, en el marco europeo, requiere medidas de conciliación y protección de los animales, del medio rural y de los vecinos, tanto los de toda la vida como los nuevos residentes.
Más allá de esta novedad, también llamó la atención el rechazo absoluto y las duras críticas al gobierno saliente de ASBA/CC. Al término del encuentro, algunos presentes hablaron de “14 años de política rancia” y denunciaron que “solamente hicieron una acción de esterilización felina seis meses antes de las elecciones de 2023, a modo de captación de votos y lejos de una preocupación seria”.
Sin embargo, esa no parece ser la idea ni el programa del nuevo grupo de gobierno.
El alcalde, Juan Carlos Hernández Atta, plantea una inversión creciente y una acción sostenible para los próximos años. El plan arranca con la aplicación del método CER, implantado en Europa —capturar, esterilizar y retornar—, además del registro, charlas y formación para gestores de colonias, campañas de concienciación para la población y una línea de actuación sostenida en el tiempo.
Mientras tanto, el exalcalde, Francisco Atta Pérez, habría ignorado durante 14 años “todos los intentos de las protectoras de llevar a cabo cualquier acción de mejora en el municipio”, entre ellas Fauda Gran Canaria, según declararon en su día fuentes de la Federación. Frente a ello, el actual grupo gobernante ha buscado financiación y subvenciones destinadas a este fin en tan solo cuatro meses.
Entre las partidas previstas figuran 11.000 euros para esterilización felina, 1.500 euros para activar el Zoocan —registro de identificación— y 40.000 euros para la mejora del recinto de acogida de animales.
Aunque parte de la población pueda considerar que existen necesidades más urgentes, el avance de un municipio debe entenderse de forma integral. La integración animal, entendida como la convivencia armoniosa, el respeto y la inclusión de los animales —domésticos, de compañía o de trabajo— en la vida comunitaria, aporta múltiples beneficios para un pueblo o entorno rural.
Estos beneficios abarcan aspectos sociales, sanitarios, económicos y educativos, y contribuyen a fomentar una sociedad más empática y cohesionada. También suponen mejoras para la imagen exterior del municipio, el turismo rural y la captación de nuevas inversiones.
Reyes Bolaños
